Cubierta libro Caracterizando la informalidad Una porción importante del mercado laboral en los países del sur global es la pobla- ción informal. Tan solo en Colombia, la informalidad representó el 58,2 % de la fuerza laboral entre septiembre y noviembre de 2022. Más aún, teniendo en cuenta el papel que desempeña el capital social en los mercados y en las interacciones socia- les de diversos grupos poblacionales, y el acceso al �nanciamiento en la inclusión de las dinámicas de mercado y la promoción de ecosistemas emprendedores, es necesa- rio analizar la heterogeneidad presente en los niveles de bienestar, capital social, acceso �nanciero y avance tecnológico. Lo anterior, con el objetivo de establecer políticas dirigidas a reducir las diferencias socioeconómicas en términos de empleo, nacionalidad, género y grupos socioeconómicos. Por esto, el libro busca analizar diferentes características, valoraciones y comportamientos, en términos de bienestar social, capital social, inclusión �nanciera y uso tecnológico en diferentes subgrupos informales: 1) ocupaciones (vendedores ambulantes, recicladores y domiciliarios); 2) género (hombres, mujeres u otros); 3) nacionalidad (colombianos y migrantes), y 4) jóvenes (menores de 30 años) y mayores de 30 años. La colección Alianza EFI es un espacio de di- vulgación sobre el nuevo conocimiento genera- presenta con el objetivo de contribuir al enten- dimiento desde una mirada sistémica de facto- res y barreras que afectan la inclusión social y productiva de los agentes económicos. 03/07/23 A gl ay a B at z Li ñe ir o Jo se M on te s de la B ar re ra Jh on A le xa nd er R om er o O ch oa Imagen de cubierta: foto de los autores. CA RA CT ER IZA ND O L A I NF OR MA LID AD Aglaya Batz Liñeiro Ingeniera de sistemas y telecomunicaciones, magíster en Gerencia de Innovación Tecnológica y doctora en Política Pública Económica de la Universidad Tecnológica de Brandemburgo (Alemania). Directora del Centro de Innovación y Profesora de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario (Colombia). Jose Montes de la Barrera Ingeniero industrial. PhD en Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Universidad de Quebec en Montreal (Canadá). Director académico de la Maestría en Emprendimiento e Innovación y profesor de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario (Colombia) e investigador de la Alianza EFI. Jhon Alexander Romero Ochoa Magíster en Economía de la Ponti�cia Universidad Javeriana (Colombia). Consultor en la Facultad de Economía en la Universidad del Rosario (Colombia). CARACTERIZANDO LA INFORMALIDAD Un análisis sobre migración, género, jóvenes, educación y tecnología en la informalidad Aglaya Batz Liñeiro Jose Montes de la Barrera Jhon Alexander Romero Ochoa Caracterizando la informalidad EL LOGO Versiones Principal Estas son las versiones permitidas para el logo Colombia Científica. Esta será la versión a ser tenida en cuenta para las piezas gráficas a desarrollar. Esta versión solo será usada en caso que el espacio sea limitado. Especial Versiones blanco y negro Principal Estas son las versiones permitidas para el logo Colombia Científica. COLOMBIA C I E N T Í F I C A Conocimiento Global para el Desarrollo COLOMBIA C I E N T Í F I C A Conocimiento Global para el Desarrollo COLOMBIA C I E N T Í F I C A Conocimiento Global para el Desarrollo Caracterizando la informalidad: un análisis sobre migración, género, jóvenes, educación y tecnología en la informalidad Resumen Una porción importante del mercado laboral en los países del sur global es la población informal. Tan solo en Colombia, la informalidad representó el 58,2 % de la fuerza laboral entre septiembre y noviembre de 2022. Más aún, teniendo en cuenta el papel que desem- peña el capital social en los mercados y en las interacciones sociales de diversos grupos poblacionales, y el acceso al financiamiento en la inclusión de las dinámicas de mercado y la promoción de ecosistemas emprendedores, es necesario analizar la heterogeneidad presente en los niveles de bienestar, capital social, acceso financiero y avance tecnológico. Lo anterior, con el objetivo de establecer políticas dirigidas a reducir las diferencias socioe- conómicas en términos de empleo, nacionalidad, género y grupos socioeconómicos. Por esto, el libro busca analizar diferentes características, valoraciones y comportamientos, en términos de bienestar social, capital social, inclusión financiera y uso tecnológico en diferentes subgrupos informales: 1) ocupaciones (vendedores ambulantes, recicladores y domiciliarios), 2) género (hombres, mujeres u otros), 3) nacionalidad (colombianos y migrantes) y 4) jóvenes (menores de 30 años) y mayores de 30 años. Palabras clave: inclusión, ocupaciones, mercado, ecosistema emprendedor, grupos pobla- cionales. Characterizing Informality: Analysis of Migration, Gender, Youth, Education, and Technology in Informality Abstract A significant portion of the labor market in the countries of the Global South consists of the informal population. In Colombia alone, informality represented 58.2% of the labor force between September and November 2022. Moreover, considering the role of social capital in markets and the social interactions of various population groups, as well as access to financing in the inclusion of market dynamics and promotion of entrepreneurial ecosys- tems, it is necessary to analyze the heterogeneity present in the levels of well-being, social capital, financial access, and technological progress to establish policies aimed at reducing socioeconomic differences in terms of employment, nationality, gender, and socioeco- nomic groups. Thus, the book seeks to analyze different characteristics, assessments, and behaviors regarding social welfare, social capital, financial inclusion, and technological use in different informal subgroups based on (i) occupation (street vendors, recyclers, and home-based vendors), (ii) gender (men, women, or others), (iii) nationality (Colombians and migrants), and (iv) age (young people under 30 years old and people over 30 years). Keywords: inclusion, occupations, market, entrepreneurial ecosystem, population groups. Citación sugerida/Suggested citation Batz Liñeiro, A., Montes de la Barrera, J., Romero Ochoa, J. A. (2023). Caracterizando la informalidad: Un análisis sobre migración, género, jóvenes, educación y tecnología en la informa- lidad. Editorial Universidad del Rosario. https://doi.org/10.12804/urosario9789585001848 https://doi.org/10.12804/urosario9789585001848 Caracterizando la informalidad Un análisis sobre migración, género, jóvenes, educación y tecnología en la informalidad Aglaya Batz Liñeiro Jose Montes de la Barrera Jhon Alexander Romero Ochoa Batz Liñeiro, Aglaya Caracterizando la informalidad. Un análisis sobre migración, género, jóvenes, educación y tecnología en la informalidad/ Aglaya Batz Liñeiro, Jose Montes de la Barrera, Jhon Alexander Romero Ochoa. – Bogotá: Editorial Universidad del Rosario, 2023. xii, 250 páginas: ilustraciones 1. Análisis ocupacional. 2. Descripción del trabajo. 3. Empleos. I. Batz Liñeiro, Aglaya. II. Montes de la Barrera, Jose. III. Romero Ochoa, Jhon Alexander. IV. Universidad del Rosario. V. Título. 331.2 SCDD 20 Catalogación en la fuente – Universidad del Rosario. CRAI JDZG Junio 22 de 2023 Hecho el depósito legal que marca el Decreto 460 de 1995 © Editorial Universidad del Rosario © Universidad del Rosario © Aglaya Batz Liñeiro, Jose Montes de la Barrera, Jhon Alexander Romero Ochoa Editorial Universidad del Rosario Calle 12C # 8-50, piso 8 Teléfono: (+57) 601 297 0200, ext. 3113 https://editorial.urosario.edu.co/ Primera edición: Bogotá D. C., 2023 ISBN: 978-958-500-183-1 (impreso) ISBN: 978-958-500-184-8 (pdf) https://doi.org/10.12804/urosario9789585001848 Corrección de estilo: Nathalie De la Cuadra Diseño de cubierta: Esperanza Rubiano Martínez Diagramación: Precolombi EU, David Reyes Impresión: Xpress. Estudio Gráfico y Digital SAS Impreso y hecho en Colombia Printed and made in Colombia Los conceptos y opiniones de esta obra son responsabilidad de sus autores y no compromete a la institución editora ni sus políticas institucionales. El contenido de este libro fue sometido al proceso de evaluación de pares para garantizar altos estándares académicos. Para conocer las políticas completas visitar: https://editorial.urosario.edu.co Todos los derechos reservados. Esta obra no puede ser reproducida sin el permiso previo escrito de la Editorial Universidad del Rosario. https://editorial.urosario.edu.co/ https://doi.org/10.12804/urosario9789585001848 https://editorial.urosario.edu.co vii Contenido   Agradecimientos ...................................................................................... ix Introducción ............................................................................................. 1 La informalidad en Colombia .......................................................................... 3 La informalidad mirada desde los trabajadores informales ................. 5 Educación .............................................................................................................. 10 Aportes al sistema de salud y protección social ...................................... 12 Metodología .............................................................................................. 15 Acceso al crédito financiero ............................................................................ 22 Bienestar ................................................................................................................ 24 Capital social ........................................................................................................ 25 Limitaciones y consideraciones ..................................................................... 26 Resultados................................................................................................. 31 Las ocupaciones de la informalidad ............................................................. 33 Segmentación por ocupación ......................................................................... 35 Codependencias y jerarquías en la informalidad ..................................... 35 CaraCterizando la informalidad viii  Los migrantes en la informalidad .................................................................. 77 Brechas de género en la informalidad ......................................................... 112 Jóvenes informales ............................................................................................. 140 La tecnología y los trabajadores informales .............................................. 169 Conclusiones ............................................................................................. 191 Recomendaciones de política......................................................................... 200 Referencias ............................................................................................... 213 Anexo Instrumento de recolección ................................................................... 235 Siglas y acrónimos ................................................................................... 249 ix Agradecimientos   Queremos agradecer a todos los colaboradores que han hecho parte del Proyecto 7 y que aportaron a la gestión, diseño y recolección de la informa- ción a través de la encuesta estructurada. A cada uno de los asistentes de investigación: Lina Marcela Gómez, Julián David Rodríguez Corcho, Sofía Buitrago Martínez, Diego Molina Garavito, Paula Alejandra Rubio Mendoza e Irma Franco Pineda, quienes recolectaron la información en las ciudades de Bogotá y Medellín. En especial, al Dr. David Enrique Anzola Pinzón, por gestionar y codiseñar el instrumento de recolección. Esta serie de documentos de trabajo es financiada por el programa Inclu- sión productiva y social: programas y políticas para la promoción de una economía formal, código 60185, que conforma Colombia Científica-Alianza efi, bajo el Contrato de Recuperación Contingente fP44842-220-2018. 1 Introducción   Una porción importante del mercado laboral en los países del global south es la población informal (Organización Internacional del Trabajo, 2020). En Colombia, la informalidad, entendida en esta investigación como el desarrollo de una actividad económica que esté por fuera de la intervención o regula- ción estatal (Kanbur, 2009), representó el 58,2 % de la fuerza laboral entre septiembre y noviembre de 2022 (Departamento Administrativo Nacional de Estadística [dane], 2022b). Teniendo en cuenta el papel que desempeña el capital social en los mercados y en las interacciones sociales de diversos grupos poblacionales, y el acceso al financiamiento en la inclusión de las dinámicas de mercado y la promoción de ecosistemas emprendedores, es necesario analizar la heterogeneidad presente en los niveles de bienestar, capital social, acceso financiero y avance tecnológico. Lo anterior, con el objetivo de establecer políticas que reduzcan las diferencias socioeconómi- cas en términos de empleo, nacionalidad, género y grupos socioeconómicos. El objetivo de la investigación fue analizar diferentes características, valoraciones y comportamientos en términos de: 1) bienestar social, 2) capital social, 3) inclusión financiera y 4) uso tecnológico. Para este fin, se recolectaron datos a través de una encuesta estructurada aplicada en sitio a los trabajado- res informales de Bogotá y el Área Metropolitana de Medellín. La población CaraCterizando la informalidad 2  objetivo de este estudio estuvo compuesta por recicladores, vendedores ambulantes y colaboradores de aplicaciones móviles. Con ellos se extrajo una muestra representativa de 1070 trabajadores informales (330, 370 y 370, respectivamente), durante un periodo de cinco semanas. Posteriormente, se implementó un análisis descriptivo sobre las diferentes preguntas que permiten analizar a los trabajadores informales a partir de las cuatro dimensiones que se desarrollan en este documento, lo cual contribuye al desarrollo de propues- tas de política con base en la situación actual de los trabajadores informales desde diferentes contextos, perspectivas y grupos focales. Se comienza con una introducción a la informalidad en Colombia de manera generalizada y desde la perspectiva de los trabajadores informales, en términos de ilegalidad, permisos de trabajo y dedicación laboral. El segundo capítulo explica la metodología aplicada para el desarrollo del instrumento de recolección de datos y su posterior análisis. El tercero expone los resultados del instrumento, abordando las disparidades en las ocupaciones informales: nacionalidad, género y grupos etarios de los individuos; asimismo, ofrece un diagnóstico del uso tecnológico en las ocupaciones informales. El cuarto reco- pila las principales conclusiones de este libro, brinda algunas recomendaciones de política e invita al lector a abordar la heterogeneidad de la informalidad de manera holística. Este estudio contribuye a la literatura porque permite obtener un diag- nóstico integral sobre la manera como se relaciona el fenómeno de la infor- malidad con la percepción de bienestar, capital social e inclusión financiera, desde la perspectiva de los trabajadores informales en países como Colombia. Además, es relevante debido a las recomendaciones que da en relación con política pública para implementar medidas de protección social orientadas a mejorar el bienestar de los trabajadores informales, la identificación de los puntos críticos en términos de apoyo y la cohesión social para diferentes actividades informales, y con el diseño de políticas que se orienten mejor e incentiven la inclusión financiera de estos individuos. Es necesario aclarar que el instrumento aplicado y, por lo tanto, sus resultados y validez externa aplican solo para las ocupaciones informales que se llevan a cabo en vehículos, sitios al aire libre, de puerta en puerta o en un quiosco o caseta, de las cuales hace parte el 18 % de los trabajadores infor- males del país (dane, 2022b). El 82 % restante está distribuido entre aquellos introducción 3 que desempeñan su labor en empresas, zona rural, empleo doméstico, obras en construcción, minas y canteras, entre otros; estos no se tienen en cuenta en el presente estudio. La informalidad en Colombia La informalidad en Colombia es diversa y se extiende a través de las dife- rentes características de los individuos y colectividades, interacciones en los mercados, urbanización, sistemas de salud y protección social, regulaciones de las instituciones municipales y gubernamentales. En consecuencia, la comprensión de este fenómeno socioeconómico debe abordarse desde las múltiples dimensiones que lo han compuesto y caracterizado a lo largo del tiempo como una economía sumergida (mejor conocida en la literatura como shadow economy), en la cual interactúan los diferentes agentes del mercado de una manera u otra. No obstante, no todos los que viven y actúan en la informalidad urba- na pertenecen a grupos vulnerables. Por lo tanto, se pueden identificar dos tipos de grupos diferentes: 1) el de los favorecidos por su capacidad de ser selectivamente informales para lograr sus propios fines (por ejemplo, para obtener o proteger el poder social y político, para maximizar las ganancias o para evitar una costosa planificación o sistemas tributarios) y 2) el de los que están en desventaja por su incapacidad para vivir y trabajar formalmente (por ejemplo, recicladores, albañiles, vendedores ambulantes, inmigrantes, ocupantes ilegales, personas sin hogar, mendigos, prostitutas) (Banks et al., 2020; Chien, 2018). Dicha heterogeneidad presenta un dimensionamiento intersectorial que engloba diferentes grupos sociales y tiene un efecto significativo en el desa- rrollo del país (Herrera-Idárraga et al., 2016). Esa pluralidad ha fomentado el estudio de la informalidad desde perspectivas como: el emprendimiento y la transformación (Demirgüc-Kunt et al., 2011; Kruja & Hoxhaj, 2020; Phua & Jones, 2010), el acceso financiero (Bennett & Rablen, 2015; Bennett & Estrin, 2007; Granda & Hamann, 2015; Nguimkeu, 2015), la fuente de adquisición y desarrollo de habilidades (Demirgüc-Kunt et al., 2011; Rocha et al., 2019), los asuntos regulatorios y la fiscalidad (Bigsten et al., 2000; Heintz, 2012; Mitra, CaraCterizando la informalidad 4  “ No todos los que viven y actúan en la informalidad urbana pertenecen a grupos vulnerables. Por lo tanto, se pueden identificar dos tipos de grupos diferentes: 1) el de los favorecidos por su capacidad de ser selectivamente informales para lograr sus propios fines (por ejemplo, para obtener o proteger el poder social y político, para maximizar las ganancias o para evitar una costosa planificación o sistemas tributarios) y 2) el de los que están en desventaja, por su incapacidad para vivir y trabajar formalmente (por ejemplo, recicladores, albañiles, vendedores ambulantes, inmigrantes, ocupantes ilegales, personas sin hogar, mendigos, prostitutas). introducción 5 2017; Muharremi et al., 2014; Sepúlveda et al., 2008; Venter, 2013), la inequidad (Attanasio et al., 2004), entre otras. El dane mide la informalidad del mercado laboral evaluando el empleo informal y la seguridad social, por medio de la información acerca del tamaño de la empresa y la afiliación al sistema de seguridad social en salud y pensión. Teniendo en cuenta lo anterior, el porcentaje de la población ocupada que se desempeñaba en la informalidad durante el trimestre septiembre-noviembre de 2022 fue del 58,2 %; es decir, cerca de 13,1 millones de personas, de los cuales el 61 % son hombres, el 87 % no tiene un título de educación superior y el 70 % se concentra en las cabeceras municipales, en especial, en Bogotá y Medellín, con el 11 % y el 6 %, respectivamente. Cerca de uno de cada cin- cotrabajadores informales realiza su labor en un vehículo (7,6 %), en un sitio descubierto en la calle (7,3 %), de puerta en puerta (2,8 %) o en un quiosco o caseta (0,4 %) (dane, 2022b). Asimismo, el dane (2022e), a través de la encuesta de micronegocios (Emicron), recopila y proporciona información de la informalidad de estos, mediante la tenencia del Registro Único Tributario (rut). Así, el dane indica que al cierre de 2021 había 5,7 millones de micronegocios, de los cuales el 77,3 % eran informales (0,8 y 1,4 puntos porcentuales más altos que al cierre de 2020 y 2019, respectivamente). Esta cifra de micronegocios informales es relevante porque estos representan el 36 % del personal ocupado del país al cierre de 2021. A pesar de los múltiples estudios, sigue siendo difícil mitigar la informa- lidad que existe en la actualidad. Esto, para países como Colombia, evidencia la importancia de validar mecanismos que incrementen el bienestar y faciliten el crecimiento económico de los trabajadores informales. La informalidad mirada desde los trabajadores informales La evidencia empírica muestra la cantidad de bienes y servicios que pueden tener lugar en los mercados informales, como servicios (médicos, sanitarios, de entretenimiento, cuidados y labores del hogar), bienes duraderos (anteojos, artículos de cuero, utensilios para el hogar, cosméticos, prendas de vestir y CaraCterizando la informalidad 6  electrónicos), algunos alimentos (café verde azulado, verduras, pescado, frutas, alimentos cocinados y lácteos), flores y otros (plástico y acero). Esto sugiere que el sector informal tiene un potencial para satisfacer las necesidades de los mercados (Cross & MacGregor, 2010; London et al., 2014). Dentro de las principales ocupaciones que hay en los mercados informales, se encuentran los vendedores ambulantes (vendedores estacionarios y móviles) (Saha, 2016; Bosch & Esteban-Pretel, 2012), los comerciantes (Grossman, 2020) y los agri- cultores (Sutter et al., 2017). Algunas estructuras y métodos a partir de los cuales actúan estos agen- tes involucran mercados naturales (parques, playas, terminales de buses, estaciones de ferrocarril, áreas fuera de escuelas, colegios y hospitales), que permiten compras convenientes para los clientes a pesar de no ser mercados permanentes y notificados, pero los hacen susceptibles a los desalojos, la con- fiscación de bienes y la extracción de rentas como resultado de las políticas y los conflictos que surgen en torno a la utilización del espacio público (Saha, 2016; Banks et al., 2020; Álvarez & Urbano, 2011). El precio de un bien en un lugar determinado lo deciden todos los vendedores ambulantes de la zona, y esto tiene el costo implícito de los intereses de los préstamos para adquirir los bienes con los proveedores (quienes los apoyan en momentos de necesidad) y los sobornos que deben pagar para operar (proporción significativa de sus ingresos) (Tanzi, 2002; Mopangga et al., 2022). “ Cerca de uno de cada cinco trabajadores informales realiza su labor en un vehículo (7,6 %), en un sitio descubierto en la calle (7,3 %), de puerta en puerta (2,8 %) o en un quiosco o caseta (0,4 %). introducción 7 Ilegalidad El trabajo informal ha sido abordado por la literatura desde la perspectiva de la ilegalidad de la ocupación (Bosch & Esteban-Pretel, 2012), las fallas de gobernanza y la regulación (Kruja & Hoxhaj, 2020), la competencia desleal (Heintz, 2012; Muharremi et al., 2014; Tanzi, 2002), la ocupación del espacio público (Vargas Falla & Valencia, 2019), las organizaciones criminales (De Paula & Scheinkman, 2010), entre otros. Estas consideraciones conceptuales o regulatorias permiten determinar a un individuo o agente como informal; sin embargo, los trabajadores informales podrían tener percepciones diferentes de su actividad económica. Ante una pregunta de percepción hecha a 1070 trabajadores informales, con la finalidad de conocer lo que opinan los trabajadores informales respecto a su ocupación, se evidencia que el 28 % considera que no está desempeñando un trabajo informal (figura 1). Sí 771 (72 %) No 299 (28 %) Figura 1. Consideración personal sobre la informalidad Fuente: elaboración propia. Lo anterior sugiere que, a pesar de no disponer del rut o no realizar cotiza- ciones al sistema de salud o de protección social, uno de cada tres trabajadores informales no considera que esté desempeñando una actividad informal. Esto podría estar asociado a que consideran su trabajo como una actividad digna y autónoma, que contribuye al bienestar de la sociedad mediante el servicio CaraCterizando la informalidad 8  que presta, a pesar de la inconformidad latente por no tener la oportunidad de acceder a otro tipo de trabajo (Bernal-Torres et al., 2020). Permisos La literatura aborda el tema de las ventas ambulantes como una de las ocupa- ciones informales con mayor representatividad, pues son cerca del 35 % (370 vendedores ambulantes) del total de dichas ocupaciones. Los trabajadores informales que desempeñan esta ocupación explotan el espacio público, lo cual genera problemas de urbanidad, movilidad y sanitarios. Por esto, en el país se han diseñado políticas públicas enfocadas en la recuperación del espacio público (como las desarrolladas por el Instituto para la Economía Social, en las cuales se brindan alternativas como: ferias institucionales, centros comer- ciales, quioscos, puntos de encuentro, emprendimiento social, fortalecimiento empresarial, plazas de mercado, formación y capacitación, orientación para el empleo, mobiliario semiestacionado), de manera que se asignen determi- nadas áreas estratégicas o casetas para el ejercicio de esta labor. Para esto, los vendedores deben estar previamente inscritos en el Registro Individual de Vendedor Informal (rivi) y solicitar una autorización de ventas ambulan- tes mediante un formulario, en el cual se especifica el tipo de producto que comercializarán y el tiempo que permanecerán en el espacio público. Después de analizar cuántos trabajadores informales se desempeñan como vendedores ambulantes (figura 2), se evidenció que solo uno de cada tres de ellos cuenta con el permiso para ventas ocasionales y ocupación temporal del espacio público. Esto podría explicar los casos de denuncias sociales, en la cuales son evidentes los procesos de desalojo o decomiso de los bienes por parte de las autoridades locales. Número de empleos y horas trabajadas Los estudios reportan que algunas de las principales barreras para que las personas y los hogares superen la pobreza es el limitado acceso a servicios de salud de calidad (Harris et al., 2014), los bajos niveles educativos (Houser, 2016), los ingresos irregulares, temporales, volátiles y estacionales (Kovacic et al., 2019), la ubicación (ubicaciones rurales), la falta de propiedad y tenencia de introducción 9 No 248 (67 %) Sí 122 (33 %) Figura 2. Permisos para el ejercicio de la ocupación otorgado por la Alcaldía Fuente: elaboración propia. tierra, la falta de apoyo gubernamental proactivo para la participación de los pobres, las normas y restricciones de género, y la falta de capital humano y capi- tal social (Onasanya & Akerele, 2018). Estas barreras afectan principalmente a los hogares pobres, las minorías étnicas, los migrantes, los agricultores y las mujeres (Harris et al., 2014; Houser, 2016). En consecuencia, los trabajadores informales podrían tener más de una ocupación o ejercer jornadas laborales más extensas, en comparación con la jornada laboral promedio del mercado. El análisis del número de ocupaciones que tienen los trabajadores infor- males indica que el 79,1 % de ellos desempeñan una labor, el 20,5 % realiza dos y solo el 0,4 % tiene más de dos ocupaciones. Adicionalmente, nueve de cada diez individuos desempeñan actividades netamente informales, y el restante tiene una combinación de trabajos formal e informal. En cuanto a las jornadas laborales, la figura 3 evidencia que cuatro de cada cinco trabajadores infor- males dedican más horas a su ocupación que el tiempo máximo normativo estipulado por el Código Sustantivo del Trabajo (artículo 161). Lo anterior se puede explicar por los ingresos irregulares de su ocupación y la importancia de satisfacer sus necesidades con los recursos que obtienen de su actividad, lo cual los obliga a extender sus jornadas de trabajo. Estas jornadas excesivas puede llevar a los trabajadores informales a permanecer en la trampa de la informalidad y a tener menor disponibilidad de tiempo para desarrollar otras actividades (educativas, económicas, familiares, recreativas, etcétera), lo que perpetúa sus condiciones desfavorables en el trabajador informal. CaraCterizando la informalidad 10  De 8 a 12 667 (62 %) De 4 a 7 183 (17 %) Hasta 4 33 (3 %) Más de 12 187 (17 %) Figura 3. Horas de trabajo diario de los trabajadores informales Fuente: elaboración propia. Educación La educación tiene un rol fundamental y un impacto significativo en las con- diciones socioeconómicas de los individuos, en la medida en que evidencia una relación positiva con los ingresos, el bienestar, el crecimiento económico y la innovación. Por lo tanto, bajos niveles educativos están asociados a la fuerza laboral informal, salarios más bajos, menor capital social y bienestar individual (Leeves, 2014; Hout, 2012; Psacharopoulos, 1985). Fernández y Villar (2016) encontraron una relación directa entre el nivel de estudios, los tipos de informalidad y las motivaciones para tener ocupa- ciones informales. Para el caso colombiano, dadas las características de su economía, los trabajadores informales con educación primaria o inferior lo hacen para subsistir, ya que son personas que difícilmente las absorbe la economía formal (La Porta & Shleifer, 2014). La figura 4 evidencia que alrededor del 60 % de los trabajadores informales encuestados no tiene títulos de bachiller y el 78 % no cuenta con un título de educación superior, lo que representa nueve puntos porcentuales menos que el total nacional, según la Gran Encuesta Integrada de Hogares del dane (2022f). introducción 11 “ La educación tiene un rol fundamental y un impacto significativo en las condiciones socioeconómicas de los individuos, en la medida en que evidencia una relación positiva con los ingresos, el bienestar, el crecimiento económico y la innovación. Por lo tanto, bajos niveles educativos están asociados a la fuerza laboral informal, salarios más bajos, menor capital social y bienestar individual. CaraCterizando la informalidad 12  N iv el e du ca tiv o Ninguno Básica primaria Básica secundaria Media vocacional Técnico o tecnológico Pregrado Posgrado 0 % 5 % 10 % 15 % 20 % 25 % 30 % Porcentaje de trabajadores informales 6 % 24 % 19 % 11 % 10 % 1 % 29 % Figura 4. Nivel educativo de los trabajadores informales Fuente: elaboración propia. Las políticas gubernamentales deben mejorar el nivel de educación de los hogares para aumentar su rentabilidad y nivel de productividad (Onasanya & Akerele, 2018; Granda & Hamann, 2015; Nguimkeu, 2015). Se ha demostrado que la educación es uno de los factores que tiene un impacto directo en la vulnerabilidad de los hogares (Braun & Aßheuer, 2011). Aportes al sistema de salud y protección social Teniendo en cuenta la metodología para medir del empleo informal en Colombia, se encontró que el 84 % de los trabajadores informales no realiza aportes al sistema de salud y protección social, lo cual indica que presentan una mayor exposición a riesgos asociados a la disminución en su estado de salud y retiro, entre otros (figura 5). introducción 13 No 901 (84 %) Sí 169 (16 %) Figura 5. Aportes al sistema de salud y protección social Fuente: elaboración propia. Los datos de la figura 5 evidencian y justifican las estrategias de políti- ca de retiro aplicadas recientemente en Colombia, con las cuales se puede acceder a la pensión por medio de aportes más bajos a través del Programa de Beneficios Económicos Periódicos. Dicho programa ha sido diseñado para aquellos trabajadores que devengan menos de un salario mínimo mensual legal vigente, para que puedan acceder a un ingreso de por vida una vez cumplan la edad de pensión. También se creó el programa “Piso de Protección Social”, que brinda protección en salud, subsidios familiares y un seguro inclusivo; ambos programas son administrados por Colpensiones. Metodología CaraCterizando la informalidad 16  17   Con el propósito de identificar cuáles factores impactan el bienestar, el capital social y la inclusión financiera de la población informal, la Alianza para la Economía Formal e Inclusiva (efi) aplicó un instrumento mixto para recolectar información a través de una encuesta estructurada (Stuckey, 2013; Williams, 2007) y guiada de manera individual. Esto, con el objetivo de que el encuestador brindara claridad sobre las preguntas y su contenido, en caso de que los encuestados lo precisaran (ver anexo). La encuesta se llevó a cabo en noviembre de 2021 y enero de 2022, en Bogotá y Medellín. Para esto, se usaron formularios creados en Microsoft Forms, al cual se puede acceder desde cualquier explorador web. El instrumento consta de cinco módulos: 1) de características socioeco- nómicas, 2) de formalidad y uso de tecnologías, 3) de microfinanzas, 4) de bienestar social y 5) de capital social. Los dos primeros permitieron carac- terizar a la población encuestada y determinar si han seguido procesos de formalización al desempeñar su ocupación y qué tipo de tecnologías han usado. Los módulos 3, 4 y 5 abordan los componentes de finanzas, bienestar y capital social, y emplean instrumentos que han sido previamente usados en diferentes investigaciones; estos se explican a continuación: • El módulo de bienestar permite recopilar información de la calidad de vida de las personas. Se desarrolló a partir de la implementación del The World Health Organization Quality of Life-bref (whoqol-bref) (Banco Mundial, 2012), que brinda facultades para elaborar perfiles de calidad con la finalidad de proponer políticas públicas enfocadas en mejorar condiciones físicas, psicológicas, relacionales y ambientales en la población encuestada (ver anexo, punto 4). • El módulo de capital social permite distinguir los componentes estructurales y cognitivos a través de la implementación del sascat 9 CaraCterizando la informalidad 18  (versión modificada de la herramienta de evaluación de capital social adaptado o a-scat, por sus siglas en inglés), que ayuda a entender cómo se relacionan e interactúan con otros agentes y su entorno en general (De Silva et al., 2006). Este análisis permite el diseño de estrategias de redes que fomenten al fortalecimiento de las conexio- nes, las cuales son necesarias para el desarrollo conjunto de estas poblaciones (ver anexo, punto 5). • Las preguntas del módulo de acceso a crédito se formularon a partir de diferentes metodologías de investigación y análisis, como: 1) Global Findex del Banco Mundial (Demirgüc-Kunt et al., 2018), la cual per- mite analizar las modalidades que emplean los individuos para pedir créditos, así como el acceso y uso de servicios financieros formales e informales; 2) el diseño y la implementación de encuestas propuesto por la Alliance for Financial Inclusion (afi) (Bankable Frontier Asso- ciates, 2010); 3) la encuesta FinMark’s FinScope (FinMark Trust, 2021), que se ha centrado en el acceso financiero de poblaciones pobres; 4) la Encuesta de Inclusión Financiera del Banco Central de Filipinas (2019), que invita a explorar no solo los diferentes tipos de estableci- mientos de crédito a los cuales acuden los individuos, sino también el “ El instrumento consta de cinco módulos: 1) de características socioeconómicas, 2) de formalidad y uso de tecnologías, 3) de microfinanzas, 4) de bienestar social y 5) de capital social. Metodología 19 propósito de la solicitud de financiamiento y las percepciones (facilidad o dificultad) respecto al acceso crediticio (requisitos y condiciones), y 5) la sección de actividades de microcréditos del Microfinance Centre (Pytkowska, 2021) (ver anexo, punto 4). El instrumento se aplicó de manera aleatoria a grupos de personas que se desempeñan en tres ocupaciones diferentes y tienen en común un alto grado de informalidad. Después de la depuración de los datos, se obtuvo una muestra de 1070 personas, de las cuales el 31,68 % son mujeres (con una mayor representatividad en Bogotá), el 68,13 % son hombres y el 0,19 % son de la comunidad lgbtiq+. Como se observa en la tabla 1, los trabajadores informales están distribuidos de la siguiente manera: 330 de ellos pertenecen a dos asociaciones de personas que se dedican al reciclaje: la Cooperativa Multiactiva de Recicladores de Medellín (Recimed) y la Asociación Coopera- tiva de Recicladores de Bogotá (arb); 370 son colaboradores de aplicaciones móviles: domiciliarios (Rappi, iFood, Uber Eats) y conductores (Uber, Cabify, Didi y Beat), y 370 son vendedores ambulantes. Es necesario aclarar que el instrumento aplicado y, por lo tanto, sus resultados y validez externa aplican solo para las ocupaciones informales que se llevan a cabo en vehículos, sitios al descubierto en la calle, de puerta en puerta, en quiosco o caseta. Estas actividades las realiza el 18 % de los trabajadores informales del país (dane, 2022b). El 82 % restante está distri- buido entre quienes desempeñan su labor en empresas, zona rural, obras en construcción, minas y canteras o en empleo doméstico, entre otros. Estos no hacen parte del presente estudio. En cuanto a la nacionalidad, el 31 % de los trabajadores informales son migrantes (especialmente ubicados en Medellín Área Metropolitana [aM]); asimismo, los jóvenes representan el 42 % de esta población (en Bogotá son la mitad de los trabajadores informales). El 57 % de los trabajadores informales devenga menos de un salario mínimo legal mensual vigente (sMMlv) (con mayor representatividad en Medellín aM). Esta cifra es significativa en el momento de diseñar políticas públicas de apoyo y desarrollo socioeconómico, así como planes de retiro laboral (pensión y equidad intergeneracional). CaraCterizando la informalidad 20  Tabla 1. Características de los trabajadores informales Bogotá % Medellín % Total Ocupación 590 55 480 45 1070 Recicladores 150 25 180 38 330 Colaboradores de aplicaciones móviles 220 37 150 31 370 Vendedores ambulantes 220 37 150 31 370 Nacionalidad 590 55 480 45 1070 Colombiano 416 71 326 68 742 Migrante 174 29 154 32 328 Género 590 55 480 45 1070 Femenino 208 35 131 27 339 Masculino 382 65 347 72 729 lgbtiq+ 0 0 2 0 2 Edad 590 55 480 45 1070 Menores 30 años 290 49 160 33 450 Mayores de 30 años 300 51 320 67 620 Nivel de ingresos 590 55 480 45 1070 Menos de 1 sMMlv 321 54 294 61 615 De 1 sMMlv a 4,5 millones 259 44 181 38 440 Más de 4,5 millones 10 2 5 1 15 Nota: el porcentaje corresponde a la frecuencia relativa dentro de cada categoría y subcategoría. Fuente: elaboración propia. Para incentivar la participación en esta investigación, se les ofrecieron a los participantes 10.000 pesos colombianos (equivalentes a 2,54 dólares estadounidenses)1. Este pago compensa el costo de oportunidad de emplear alrededor de 20 minutos para dar respuestas al cuestionario. Es importante mencionar que con los vendedores ambulantes los encuestadores esperaban a que estos atendieran a los clientes que se acercaban a sus negocios durante la aplicación del instrumento. Esto aumentó el tiempo de la encuesta, pero 1 La tasa de cambio aplicada (3937,73 coP) corresponde a la tasa representativa del mercado (trM) promedio entre el 16 de noviembre de 2021 y el 15 de diciembre de 2021 (periodo durante el cual se usó instrumento). Metodología 21 mitigó los efectos negativos que el instrumento pudiese generar en los ingre- sos operacionales. El tamaño de la muestra (ver ecuación 1) que se necesita para realizar este estudio se calculó aplicando el factor de corrección para poblaciones finitas (Naing et al., 2006), para el cual el valor de p se definió a partir de la teoría de la racionalidad en la toma de decisiones (Dean & Sharfman, 1996), con el objetivo de maximizar su utilidad (Mas-Colell et al., 1995). Respecto a esta última, debería existir una relación negativa entre los desembolsos de créditos (demanda) y la tasa de interés (precio), como proporción de referencia de los individuos que tienen que cumplir con dicho comportamiento. Con base en lo anterior, para el valor de p se estableció la proporción de las veces que los individuos expandieron la demanda de crédito cuando las tasas de interés disminuyeron, y redujeron la demanda cuando las tasas aumentaron (Superintendencia Financiera de Colombia, 2022). El tamaño de la población de trabajadores informales que desempeñan estas ocupaciones informales (N) se estableció con base en el Registro Único de Recicladores de Oficio (ruro), la Alcaldía de Medellín, el Instituto para la Economía Social (iPes) y la Unión General de Trabajadores en la Economía Informal (ugti) de Antioquia. Estas indican que, en Bogotá, d. c. y Medellín AM, el número de trabajadores informales es de 255.399. n = NZ 2P 1− P( ) d 2 N −1( )+ Z 2P 1− P( ) 1( ) (1) Donde: N = 255.399 Z = 1,96 (estadístico Z para un nivel de confianza de 0,95) P = 0,5932 d = 0,05 (precisión) n = 255.399 1,962 0,5932 1 0,5932( ) 0,052 255.399 1( ) +1,962 0,5932 1 0,5932( ) n = 370 trabajadores informales CaraCterizando la informalidad 22  Se requieren 370 trabajadores informales por ocupación para analizar sus características respecto a su acceso financiero, bienestar, capital social y uso tecnológico, e identificar y discutir sus heterogeneidades por ocupa- ción, nacionalidad, género y rangos etarios. Para ello, se definieron algunos puntos geográficos con mayor concentración de trabajadores informales, caracterizados por: 1) presencia significativa de vendedores ambulantes, 2) alta frecuencia y tránsito de usuarios (colaboradores) de aplicaciones móvi- les (servicios de distribución, logística y transporte) y 3) centros de acopio o cooperativas de reciclaje. Con el objetivo de identificar las características de la población que se desempeña en estás ocupaciones, no se consideró tener una muestra homo- génea de trabajadores informales por género, ni ningún otro factor socioeco- nómico, para así comprender la pluralidad que se pueda presentar por alguna característica demográfica o socioeconómica. En los casos que se observaron características heterogéneas entre los diferentes grupos de comparación, se aplicó una prueba t de Welch para muestras con varianzas desiguales al 5 % de significancia (Ruxton, 2006; Zimmerman & Zumbo, 1993), con el propósito de probar si estos resultados son significativos o no, como se muestra en las ecuaciones 2 y 3. t = µ1 −µ2( ) sp 2 1 n1 + 1 n2 2( ) (2) Donde: sp 2 = n1 −1( )s12 + n2 −1( )s22 n1 + n2 − n2 3( ) (3) Acceso al crédito financiero El Banco Mundial (2008) define la inclusión financiera como el acceso que tienen las personas y las empresas a diversos productos y servicios financieros útiles y asequibles, los cuales atienden sus necesidades y se brindan de manera responsable y sostenible. En este sentido, el acceso a los microcréditos en el Metodología 23 sector microempresarial formal e informal es esencial en la inclusión finan- ciera, pues es un mecanismo multiplicador del emprendimiento y el empleo (Latifee, 2003; Usman & Tasmin, 2016), en la medida en que permiten obtener capital de trabajo, adquisición de maquinaria y equipos; incluso, fomenta la formalización de los agentes informales a través de créditos de bajo valor en ausencia de garantías, que sí solicitan otros productos financieros (Garavito Góez, 2016). En la actualidad, Colombia cuenta con la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera, que busca incidir en la disminución de la pobreza, el desarrollo y el crecimiento económico fomentando al acceso y uso de productos y servicios financieros sostenibles (Comisión Intersectorial para la Inclusión Financiera, 2016); no obstante, se han evidenciado limitaciones en el acceso a créditos, que entorpecen la inclusión financiera y el progreso de los agentes en el sector microempresarial formal e informal. Los trabajadores informales identifican dos tipos de obstáculos rela- cionados con el acceso al crédito: 1) top-down, el cual se origina desde las “ Los trabajadores informales identifican dos tipos de obstáculos relacionados con el acceso al crédito: 1) top-down, el cual se origina desde las instituciones y los establecimientos de crédito hacia los prestatarios y 2) bottom-up, que se da desde los prestatarios hacia los establecimientos de crédito. CaraCterizando la informalidad 24  instituciones y los establecimientos de crédito hacia los prestatarios (Prior & Argandoña, 2009; Tybout, 1983), y 2) bottom-up, que se da desde los pres- tatarios hacia los establecimientos de crédito (Adams & Nehman, 1979; Gutiérrez-Nieto et al., 2017). A partir de este marco de referencia, se pretende analizar el comportamiento de los usuarios cuando buscan financiamiento y sus principales obstáculos de acceso. Con el objetivo de analizar los posibles efectos que se puedan presentar entre los ingresos y el acceso al crédito financiero de los trabajadores infor- males, se agrupó a los individuos en tres niveles de ingresos: 1) menos de 1 sMMlv, el cual contempla el salario establecido para 2021 (908.526 pesos colombianos), sin incluir subsidio de transporte; 2) de 1 sMMlv a 4,5 millones, y 3) más de 4,5 millones. Estos rangos vienen de la composición de clases sociales realizada por el dane (2022a), con base en la información de la Gran Encuesta Integrada de Hogares, donde el primer rango propuesto aborda las clases sociales pobres y vulnerables; el segundo, la clase media, y el tercero, la clase alta. Algunas preguntas de esta sección del instrumento aplicado a los tra- bajadores informales tenían respuestas de opción múltiple, como: “Si su ocupación necesitara financiamiento, ¿cuáles fuentes de financiamiento utilizaría?” o “¿Qué es más importante a la hora de solicitar un crédito?”. Des- pués de analizar las respuestas se encontró que la proporción de individuos que escogieron una u otra respuesta no es excluyente y la sumatoria de la proporción de trabajadores informales en cada una de ellas podría superar el 100 % de la muestra. Bienestar El bienestar se ha abordado principalmente desde el ámbito de la salud ocu- pacional, en especial, en poblaciones que laboran bajo esquemas formales (Duval Neto et al., 2011; Irvine-Brown et al., 2020; Blanco Prieto & Domínguez, 2020). El bienestar ocupacional, que hace del espacio laboral un ambiente saludable para el desarrollo de las actividades asignadas, conduce a una mejora general de la calidad de vida, de las características socioeconómicas de los trabajadores y de las condiciones de vivienda y el acceso a servicios Metodología 25 básicos. Sin embargo, se ha prestado poca atención a la relación que existe entre bienestar y trabajo informal. La significativa proporción de trabajadores informales que hay en Colom- bia invita a cuestionarse si es posible que la informalidad se convierta en un problema de salud pública, pues a pesar de no ser regulada por los marcos legales del Estado, los problemas y las necesidades que tienen los trabajadores informales deben ser atendidos. Además, es importante resaltar los vacíos que hay en relación con los mecanismos de cuidado por lesión o incapacidad de estos trabajadores que no cuentan con servicio de salud, lo que repercute directamente en la calidad de vida de este grupo poblacional. Capital social El capital social ha sido abordado por la literatura desde diferentes perspecti- vas. Harpham (2002) indica que está compuesto por dos dominios: lo cognitivo “ La significativa proporción de trabajadores informales que hay en Colombia invita a cuestionarse si es posible que la informalidad se convierta en un problema de salud pública, pues a pesar de no ser regulada por los marcos legales del Estado, los problemas y las necesidades que tienen los trabajadores informales deben ser atendidos. CaraCterizando la informalidad 26  y lo estructural. El primero apunta a las percepciones que los individuos tienen de sus recursos y entornos, mientras que el segundo alude a las acciones y a la interacción que tienen los individuos con sus recursos, dentro de los que se encuentran otros individuos y grupos sociales. Estas interacciones incluyen procesos informales de transmisión de la información, movilización hacia el mercado informal y entrenamiento para realizar trabajos informales (Demirgüc-Kunt et al., 2011; Latchem, 2013; Rocha et al., 2019; Singh, 2000), y ejercen como grupo de apoyo psicológico (Har- pham et al., 2004), social (McIlwaine & Moser, 2001) y económico (Bossert, 1998; Guzmán et al., 2017) entre sus miembros. De esta manera, el capital social permite explorar aquello que los indivi- duos hacen y piensan en relación con otras personas y grupos sociales, lo que puede tener efectos en su salud y bienestar (Bain & Hicks, 1998). Así pues, un estudio que permita observar la multiplicidad del capital social según carac- terísticas demográficas y socioeconómicas representa un insumo sustancial para examinar los alcances de las interacciones sociales en los trabajadores informales. Algunas preguntas de esta sección del instrumento aplicado a los traba- jadores informales tenían respuestas de opción múltiple, por ejemplo: “En los últimos 12 meses, ¿ha sido usted miembro de los siguientes tipos de grupos sociales en su comunidad?”, “En los últimos 12 meses, ¿de cuáles grupos ha recibido apoyo emocional o económico para ayudarle a hacer cosas?” y “En los últimos 12 meses, ¿ha recibido ayuda o apoyo de alguna de las siguientes personas?”. Después de analizar las respuestas se encontró que la propor- ción de individuos que escogieron una u otra respuesta no es excluyente y la sumatoria de la proporción de trabajadores informales en cada una de ellas podría superar el 100 % de la muestra. Limitaciones y consideraciones Solo se recolectaron los datos obtenidos en las locaciones de Bogotá y Medellín aM; sin embargo, estas dos ciudades reúnen el 17 % de los trabajadores infor- males del país (dane, 2022b), motivo por el cual, pese a no considerar otras ciudades, se dispone de un muestreo significativo para realizar inferencias Metodología 27 estadísticas de las características de los trabajadores informales de manera generalizada. No obstante, en caso de que se opte por incluir una muestra que contemple una mayor connotación cultural o regional y que evidencie características y resultados heterogéneos, se po,dría incluir en la recolección de los datos a individuos de otras ciudades como Cali aM, Barranquilla aM (25 % de los trabajadores informales del país), Bucaramanga aM, Cúcuta aM y Cartagena (31 % de los trabajadores informales del país). En la aplicación de las encuestas se evidenciaron cuatro dificultades prin- cipales: primero, la dificultad de recolección: 1) el ejercicio de la ocupación hizo que algunos trabajadores tuvieran que desistir de la encuesta, debido a la prioridad que le dan a su trabajo; 2) el costo de oportunidad prevaleció en los conductores aliados de las plataformas móviles, puesto que el pago por la participación en el instrumento era inferior al costo de oportunidad de no atender una solicitud; 3) la dispersión geográfica, especialmente de los recicladores, y 4) la desconfianza de los trabajadores informales generada por instrumentos previos que ejecutaron organismos gubernamentales, de los cuales no obtuvieron ningún beneficio, y por las características demográ- ficas de la población encuestada, donde un poco menos de un tercio de los individuos no son colombianos, y cerca de tres quintos de ellos no cuenta con permiso para trabajar en el país. “ El capital social permite explorar aquello que los individuos hacen y piensan en relación con otras personas y grupos sociales, lo que puede tener efectos en su salud y bienestar. CaraCterizando la informalidad 28  Segundo, el tamaño de la muestra: este presenta un déficit de 40 recicla- dores, que se justifican en la dificultad de aplicar el instrumento mencionado. Tercero, la falta de educación financiera de los trabajadores informales. Es necesario aclarar términos financieros básicos y la descripción de los dife- rentes tipos de productos de crédito para identificar la modalidad de finan- ciamiento solicitado previamente. Esta carencia de conocimientos evidencia que algunas de las respuestas no ilustran la realidad de las decisiones y los comportamientos financieros de los individuos. Cuarto, los riesgos sanitarios: debido a que los recicladores suelen estar en contacto con objetos infectados, vidrios y agujas, razón por la cual es importante asegurar las medidas y el material de cuidado para prevenir infecciones y afectaciones, a las cuales se ve expuesto el equipo que imple- menta el instrumento. Además, el trabajo en campo implica la exposición a la contaminación del entorno (desechos, ruido y aire) donde se encuentran los trabajadores informales y a los cambios climáticos (intensidad solar y lluvia). Resultados CaraCterizando la informalidad 32  33   Las ocupaciones de la informalidad Las ocupaciones informales presentan heterogeneidades asociadas al género, al estatus migratorio, a la edad, al nivel educativo, entre otros, de los individuos que las llevan a cabo. Las principales ocupaciones informales incluyen trabaja- dores domésticos (Dogar et al., 2022), vendedores ambulantes (Mramba et al., 2016), cuidadores de carros, recicladores, personal en la industria del turismo, construcción (Jason, 2008), agricultura, venta de inmuebles y arte. Debido al creciente desarrollo y uso de plataformas digitales, se han creado empresas y emprendimientos que favorecen el aumento de ocupaciones informales. Algunos estudios previos indican que, en general, la población juvenil (Fawcett, 2002), migrante, de género femenino (Datta, 2019) y con bajos niveles de educación tiene mayor tendencia a desarrollar actividades informales y sufre desventajas persistentes a la hora de encontrar y mantenerse en un empleo formal. De la misma manera, el desempleo, la disparidad de ingresos entre los ciudadanos, las cargas impositivas excesivas, los exagerados obstáculos burocráticos por parte del Gobierno, las tendencias inflacionarias, el control deficiente de la corrupción, el producto interno bruto per cápita, la falta de protección social y las tendencias de supervivencia actúan como impulsores del sector informal (Islam, 2021). Algunas de estas investigaciones indican que, primero, las tasas de informalidad son mayores para las mujeres que para los hombres (Banco Mundial, 2023); además, las mujeres inmigrantes o refugiadas tienen mayores inconvenientes para conseguir un empleo formal (Datta, 2019). Segundo, el nacimiento del primer hijo genera un gran aumento de la infor- malidad laboral entre las madres trabajadoras (38 %). Asimismo, convertirse en madre implica tener menos opciones de empleo, menos horas de trabajo y de ingresos laborales, mientras que para la mayoría de los padres no ocurre CaraCterizando la informalidad 34  lo mismo (Berniell et al., 2021). Estos aspectos tienen impactos más leves en las mujeres con un alto nivel educativo. En cuanto a los horarios flexibles de los empleos informales, estos permiten que algunas mujeres no tengan que abandonar el mercado laboral cuando son madres; sin embargo, esto afecta sus perspectivas laborales (Berniell et al., 2021). En la medida en que mejore la calidad de la protección social de los empleos formales, el aumento de los empleos informales se atenúa (Berniell et al., 2021). Tercero, las personas desempleadas en países en vías de desarrollo están más propensas a desarrollar actividades económicas informales (Haruna & Alhassan, 2022). Cuarto, la tasa de informalidad entre los jóvenes es rededor del 62,4 %, lo que equivale a un 10 % más que en la población adulta. Una gran cantidad de jóvenes laboran con insuficiente protección social y legal, así como con bajos ingresos, y deficiente servicio de salud y seguridad en el trabajo (Organización Internacional del Trabajo [oit], 2020). Quinto, los trabajadores informales, dependiendo de las actividades que desarrollen, se enfrentan a distintos desafíos de salud (Lee & Di Ruggiero, 2022), de ocupación del espacio público (Dovey et al., 2020; Kamalipour & Dovey, 2020; Venerandi & Mottelson, 2021), de ingresos y de protección social. “ La población juvenil, migrante, de género femenino y con bajos niveles de educación tiene mayor tendencia a desarrollar actividades informales y sufre desventajas persistentes a la hora de encontrar y mantenerse en un empleo formal. resultados 35 Segmentación por ocupación En el mercado laboral colombiano, se pueden identificar tres tipos de ocupa- ciones que tienen una representatividad informal significativa: recicladores, vendedores ambulantes y colaboradores de aplicaciones móviles. Estos han participado en la encuesta estructurada en sitio, cuya distribución de la muestra se puede observar en la figura 6. Colaboradores de aplicaciones móviles 370 (35 %)Recicladores 330 (30 %) Vendedores ambulantes 370 (35 %) Figura 6. Distribución de la ocupación de los trabajadores informales Fuente: elaboración propia. A pesar de que todos son trabajadores informales, se presentan ciertas disparidades entre los diferentes tipos de ocupación que desempeñan, en las cuales se pueden evidenciar: codependencias, dedicación laboral, nivel educativo, condiciones de la vivienda, acceso financiero, aportes al sistema de salud y protección social, bienestar y capital social. Codependencias y jerarquías en la informalidad En la dimensión socioeconómica, la informalidad está relacionada, de forma negativa, con la regulación y no entra en los parámetros reglamentados por las instituciones encargadas; por el contrario, usualmente está correlacionada con factores que denotan una incipiente transformación sociodemográfica CaraCterizando la informalidad 36  (Loayza, 2007). Sin embargo, la capacidad de regular su tiempo y el hecho de que sus ingresos dependan de las horas y del esfuerzo dedicados a su ocu- pación son dos factores que los empleados informales que participaron en la encuesta reconocen como razones para permanecer en la informalidad. En el caso de los trabajadores informales que se desempeñan como vendedores ambulantes, el 36 % de estos debe hacer entrega de una parte de sus ganancias a un tercero para ejercer su labor (figura 7). Esto implica que, adicional a la irregularidad de los ingresos, no todas sus utilidades son para ellos. No 238 (64 %) Sí 132 (36 %) Figura 7. ¿Debe entregar una parte de sus ganancias a un tercero para ejercer su labor? Fuente: elaboración propia. Esa condición de codependencia lleva a preguntarse de qué manera estos trabajadores desempeñan sus actividades económicas (figura 8). Se evidencia que solo el 76 % de los vendedores ambulantes trabaja de manera independiente, una proporción significativamente inferior a la que se observa en los otros dos grupos de comparación (95 % en promedio). Además, ningún colaborador de aplicaciones móviles subemplea a otro individuo. La diferencia entre la proporción de vendedores ambulantes que deben entregar parte de sus ganancias a un tercero y la manera como desempeñan su ocupación podría deberse a los pagos por el uso del espacio donde se establecen (Álvarez & Urbano, 2011; Saha, 2016). resultados 37 O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 3 % 22 % 5 % 93 % 76 % 94 % Es subempleado Subemplea a otros trabajadores Trabaja de manera independiente ¿De que manera desarrolla su ocupación? Figura 8. Análisis de codependencias de los trabajadores informales por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. “ En el caso de los trabajadores informales que se desempeñan como vendedores ambulantes, el 36 % de estos debe hacer entrega de una parte de sus ganancias a un tercero para ejercer su labor. Esto implica que, adicional a la irregularidad de los ingresos, no todas sus utilidades son para ellos. CaraCterizando la informalidad 38  Dedicación por ocupación Las jornadas laborales, que se miden como el rango de horas diarias trabajadas (figura 9), revelan que los recicladores trabajan significativamente menos horas diarias en relación con los otros dos grupos de comparación, pues el 30 % de ellos laboran máximo siete horas. Esta misma intensidad horaria se da solo en el 21 % de los vendedores ambulantes y en el 10 % de los colaboradores de aplicaciones móviles. Po rc en ta je d e tr ab aj ad or es in fo rm al es Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores inmobiliarios Recicladores 100 % 80 % 60 % 40 % 20 % 0 % 18 % 18 % 17 % 72 % 62 % 52 % 8 % 19 % 25 % 5 % Horas trabajadas Hasta 4 De 4 a 7 De 8 a 12 Más de 12 Horas de trabajo diario por ocupación Figura 9. Dedicación laboral por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Educación por ocupación El análisis del nivel educativo por ocupación (figura 10) indica que la mayoría de los trabajadores informales que no disponen de ningún título educativo son los recicladores, seguidos de los vendedores ambulantes. Por su par- te, los colaboradores de aplicaciones móviles mostraron un mayor nivel resultados 39 “ Las jornadas laborales, que se miden como el rango de horas diarias trabajadas, revelan que los recicladores trabajan significativamente menos horas diarias en relación con los otros dos grupos de comparación, pues el 30 % de ellos laboran máximo siete horas. Esta misma intensidad horaria se da solo en el 21 % de los vendedores ambulantes y en el 10 % de los colaboradores de aplicaciones móviles. CaraCterizando la informalidad 40  educativo, ya que el 43 % de ellos cuenta con un título de educación superior. Este porcentaje es significativamente mayor que en el caso de los vendedores ambulantes (14 %) y recicladores (6 %). Se destaca que el 56 % y el 32 % de los recicladores y vendedores ambulantes, respectivamente, no tiene un título de básica secundaria, requisito que es obligatorio para acceder a algún programa de formación para el trabajo ofrecidos por el Gobierno. Po rc en ta je d e tr ab aj ad or es in fo rm al es Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 100 % 80 % 60 % 40 % 20 % 0 % 22 % 12 % 4 % 9 % 5 % 20 % 27 % 34 % 5 % 25 % 4 % 25 % 18 % 27 % 44 % 12 % Nivel educativo Ninguno Básica primaria Básica secundaria Media vocacional Técnico o tecnológico Pregrado Posgrado Ocupación Nivel educativo por ocupación Figura 10. Nivel educativo por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Los niveles educativos que mencionaron los recicladores (ocupación con el nivel educativo más bajo) son mayores que los que tienen sus semejantes en Cali. Esta información se obtuvo a través de una encuesta realizada en dicha ciudad entre 2013 y 2015, en la cual se evidencia que solo el 36,7 %, el 13,2 % y 1,5 % de los recicladores disponían de un título de básica primaria, secundaria y educación superior, respectivamente, y el 46,1 % indicó no tener ningún título educativo (Estrada et al., 2017). En Colombia se observa que los trabajadores formales poseen un mayor nivel educativo en comparación con los trabajadores informales. Esta resultados 41 discrepancia puede atribuirse al requisito de mayores niveles de educación y formación para el empleo formal. En consecuencia, los individuos que han recibido una formación educativa más amplia tienen más probabilidades de conseguir un empleo formal. Además, el empleo formal ofrece perspectivas de educación y formación continuas, lo que permite a los trabajadores mejo- rar sus competencias y aumentar sus perspectivas de progresión profesional (Herrera-Idárraga et al., 2016). Condiciones de vivienda y acceso a servicios por ocupación Las condiciones socioeconómicas de los trabajadores informales (figura 11) evidencian que los hogares de los recicladores suelen presentar condiciones negativas en la vivienda, en comparación con los hogares de otros trabajadores informales. Así, se destaca que el 5 % de estos no cuenta con un espacio físico apto para vivir, pues en realidad son infraestructuras acondicionadas para dormir y resguardarse de los cambios climáticos. Esto implica que los reci- cladores incurran, posiblemente, en procesos de urbanización informal para mejorar sus condiciones de vida (Acolin et al., 2016); sin embargo, presentarían vulnerabilidades y necesidades básicas insatisfechas, debido a problemas asociados al entorno, a la infraestructura y a la exclusión sistemática (Banks et al., 2020; Kovacic et al., 2019; Chien, 2018; Samper, 2007). Adicionalmente, el 83 % tiene viviendas que requieren determinados grados de asistencia social (estratos 1 y 2), porcentaje que resulta significativamente mayor que en las otras dos ocupaciones (21% y 44 % con respecto a los vendedores ambulantes y colaboradores de aplicaciones móviles, respectivamente). En cuanto a la composición de la vivienda, las ocupaciones analizadas no presentan distinciones notables. Aproximadamente el 73% de estos tra- bajadores residen en hogares familiares. Sin embargo, cabe destacar que alrededor de uno de cada cinco trabajadores informales vive en viviendas plurifamiliares. En particular, los recicladores muestran una mayor probabi- lidad de residir en viviendas unifamiliares en comparación con los individuos de otras ocupaciones (figura 12). CaraCterizando la informalidad 42  Po rc en ta je d e tr ab aj ad or es in fo rm al es Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 100 % 50 % 0 % 12 % 29 % 41 % 43 % 38 % 34 % 14 % 24 % 45 % 8 % Estrato Ninguno 1 2 3 4 5 Ocupación Estrato socioeconómico por ocupación Figura 11. Estrato socioeconómico por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Po rc en ta je d e tr ab aj ad or es in fo rm al es Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 100 % 50 % 0 % 8 % 71 % 9 % 13 % 18 % 16 % 17 % 74 % 74 % Composición de la vivienda Familiar Multifamiliar Unifamiliar Ocupación Figura 12. Composición de la vivienda por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. resultados 43 La figura 13 muestra el acceso a servicios públicos que tienen los hogares de los trabajadores informales. Se identifican los servicios de telefonía, televi- sión e internet y gas como aquellos con los que menos cuentan las viviendas, particularmente en las de los trabajadores que se dedican al reciclaje. En general, los colaboradores de aplicaciones móviles y los vendedores ambulan- tes presentan mejores porcentajes de servicios públicos en sus viviendas en comparación con los recicladores. Al mismo tiempo, estos últimos evidencian dotaciones inferiores a las registradas por los hogares de Bogotá y el departa- mento de Antioquia, cuyo acceso a servicios en el hogar oscila entre el 98 % y el 100 % para los servicios de acueducto, energía, recolección de basuras y alcantarillado, y el 86 % para gas natural, 76 % para internet y solo 42 % para el servicio de telefonía, porcentaje levemente superior (dane, 2022c). Se rv ic io s pú bl ic os Acueducto Energía Alcantarillado Gas natural Recolección de basuras Telefonía, TV e internet 100 %80 %60 %40 %20 %0 % 99 % 87 % 98 % 99 % 87 % 99 % 99 % 91 % 96 % 98 % 86 % 95 % 93 % 55 % 81 % 93 % 47 % 69 % Porcentaje de trabajadores informales Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes Dotación de servicios públicos de los trabajadores informales por ocupación Figura 13. Dotaciones de servicios públicos por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. CaraCterizando la informalidad 44  Acceso financiero por ocupación El acceso financiero al sistema de crédito formal está relacionado con los ingre- sos, que son el principal mecanismo de pago de los usuarios de los productos crediticios. En la figura 14 se observa que los recicladores son el grupo con el nivel de ingresos más bajo entre las diferentes ocupaciones informales. Entre tanto los colaboradores de aplicaciones móviles son el grupo con mejores ingresos, ya que el 20 % de estos tiene más de una ocupación, que se combi- nan entre empleos formales e informales, y extensas jornadas laborales de más de ocho horas diarias. La figura 15 recopila las respuestas de los trabajadores informales res- pecto a la preferencia por una tasa de interés baja, unido a la distancia que deben recorrer para llegar al establecimiento de crédito que la ofrece. En este punto, se evidencia que algunas ocupaciones son más sensibles a los desplazamientos que otros. Así, el 54 % de los recicladores tienen en cuenta la distancia física del establecimiento de crédito, a pesar de que les ofrezcan una mejor tasa de interés. Lo anterior quiere decir que son más propensos a sufrir distorsiones en sus decisiones de financiación, en relación con los costos que genera desplazarse hasta el proveedor de crédito (Pedrosa & Do, 2011), debido a la cobertura geográfica que ofrece la institución financiera (Khan & Rabbani, 2015). En cambio, los colaboradores de aplicaciones móviles y los vendedores ambulantes prefieren optar por una tasa más baja, así tengan que “ En general, los colaboradores de aplicaciones móviles y los vendedores ambulantes presentan mejores porcentajes de servicios públicos en sus viviendas en comparación con los recicladores. resultados 45 desplazarse. Cabe mencionar que estas dos ocupaciones son las que menor conocimiento tienen de la ubicación de entidades financieras diferentes de los bancos. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 20 % 40 % 60 % 80 %0 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 23 % 4 % 70 % 82 % 73 % 30 % 18 % Niveles de ingresos por ocupación Nivel de ingresos Menos de un año 1 SMMLV De 1 SMMLV a 4,5 millones Más de 4,5 millones Figura 14. Nivel de ingresos por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 27 % 36 % 54 % 73 % 64% 46 % Preferencia de la tasa de interés sobre la distancia fisica del establecimiento de crédito No Sí Figura 15. Análisis de preferencias de la tasa de interés con respecto a la distancia física al establecimiento de crédito Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Los resultados que se muestra en la figura 15 se deben a la cercanía entre el/los establecimiento/s de crédito y los trabajadores informales (Zhang & CaraCterizando la informalidad 46  “ Algunas ocupaciones son más sensibles a los desplazamientos que otros. Así, el 54 % de los recicladores tienen en cuenta la distancia física del establecimiento de crédito, a pesar de que les ofrezcan una mejor tasa de interés. Lo anterior quiere decir que son más propensos a sufrir distorsiones en sus decisiones de financiación. resultados 47 Luo, 2017), ya que suelen encontrarse a menos de una hora de la entidad financiera diferente de un banco más cercana (figura 16). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 58 % 68 % 62 % 4 % 38 % 27 % 30 % 5 % 8 % Tiempo de desplazamiento hasta el establecimiento de crédito más cercano diferente de un baneo Menos de 1 hora Entre 1 y menos de 2 horas Entre 2 y menos de 5 horas No sé dónde se encuentra la sucursal más cercana Figura 16. Tiempo de desplazamiento hasta el establecimiento de crédito más cercano diferente de un banco Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. El escenario es diferente cuando se les presenta la tasa de interés y los trámites adicionales (afiliarse a una cooperativa, realizar aportes sociales, tiempo de vinculación en la cooperativa, entre otros) (figura 17). En este caso, O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 62 % 67 % 76 % 38 % 33 % 24 % Preferencia de la tasa de interés sobre los trámites adicionales del establecimiento de crédito No Sí Figura 17. Preferencia de la tasa de interés sobre los trámites adicionales del establecimiento de crédito Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. CaraCterizando la informalidad 48  los trabajadores informales, indistintamente de su ocupación, no optarían por la financiación con dicho establecimiento de crédito, pues consideran que los costos asociados con esos trámites adicionales son mayores que el trámite con otro establecimiento de crédito que podría presentar una tasa de interés más alta. Esta decisión se considera dinámicamente inconsistente, debido a los descuentos hiperbólicos, en los cuales no se valoran todos los flujos con la misma temporalidad (Laibson, 1997); por el contrario, se calculan errónea- mente los flujos por pagar. Sin embargo, el análisis de los factores considerados cruciales por los trabajadores informales durante su solicitud de financiación (figura 18) revela datos interesantes. Cuando se presentan varios componentes sin necesidad de indicar preferencias estrictas, resulta evidente que el tipo de interés tiene una importancia primordial para los colaboradores de aplicaciones móviles y O cu pa ci ón 80 %70 %60 %40 % 50 %20 %10 % 30 %0 % 77 % 55 % 56 % 34 % 21 % 8 % 69 % 51 % 53 % 33 % 14 % 12 % 6 % 57 % 44 % 45 % 3 % 8 % Porcentaje de trabajadores informales Tasa de interés Requisitos Tiempo de desembolso Tipo de establecimiento Plazos Cercanía al establecimiento ¿Qué es más importante a la hora de solicitar un crédito? Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores Figura 18. Consideración de los factores para solicitar el crédito por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. resultados 49 los vendedores ambulantes. La importancia del tipo de interés para los colabo- radores de aplicaciones móviles y los vendedores ambulantes puede atribuirse a su énfasis en la rentabilidad y la maximización de los beneficios financieros. Dada su dependencia de las plataformas digitales o de los modelos de negocio basados en la calle, es probable que estos trabajadores estén más en sintonía con los tipos de interés como medida de asequibilidad y rentabilidad. Unos tipos de interés más bajos pueden contribuir a aumentar la viabilidad y la rentabilidad de sus operaciones. Un comportamiento distinto se reconoce en los recicladores. Los reci- cladores dan prioridad a los requisitos exigidos por las entidades de crédito como factor principal, y los términos ocupan el tercer lugar en importancia. Es importante destacar que estos resultados no deben interpretarse como indicativos de una falta de conocimientos financieros o de educación entre los recicladores (Fernandes et al., 2014; Huston, 2010). Por el contrario, pueden verse como un enfoque estratégico para mitigar posibles rechazos sistemá- ticos derivados del incumplimiento de requisitos específicos. Los rechazos sistemáticos pueden tener consecuencias adversas, al generar informes de la oficina de crédito que sugieran el intento fallido de financiación de un individuo. Al priorizar los requisitos, los recicladores pretenden mitigar el riesgo de estos informes negativos, que afectarían su solvencia y, a su futuro, su acceso a la financiación. Es importante destacar que los tiempos de desembolso no son un com- ponente importante entre las consideraciones de los recicladores, pero sí lo “ Los recicladores dan prioridad a los requisitos exigidos por las entidades de crédito como factor principal, y los términos ocupan el tercer lugar en importancia. CaraCterizando la informalidad 50  son para uno de cada tres trabajadores informales de los restantes grupos de comparación. Ahora bien, estos resultados arrojan luz sobre el matizado proceso de toma de decisiones de los trabajadores informales durante el proceso de solicitud de financiación. Las prioridades divergentes observadas entre los distintos grupos de trabajadores informales ponen de relieve la necesidad de productos y servicios financieros a medida que aborden los requisitos y retos específicos a los que se enfrenta cada segmento. Comprender y dar cabida a estas preferencias puede contribuir a mejorar la inclusión financiera y el empoderamiento de los trabajadores informales, promoviendo su estabilidad económica y su crecimiento. Estos resultados llaman la atención cuando se examinan las fuentes de financiamiento, pues se observan contradicciones entre los factores crediti- cios que consideran primordiales y las fuentes de financiamiento a las que acudirían, debido a que revelan una preferencia por mecanismos con mayores tasas de interés a cambio de menores requisitos. En términos generales, los mecanismos informales son los que más pre- fieren; no obstante, el análisis por ocupación (figura 19) revela que esto solo “ Es importante destacar que los tiempos de desembolso no son un componente importante entre las consideraciones de los recicladores, pero sí lo son para uno de cada tres trabajadores informales de los restantes grupos de comparación. resultados 51 aplica para los recicladores. Los colaboradores de aplicaciones móviles, por su parte, prefieren los bancos, lo cual podría estar asociado a un sesgo de anclaje (Baker et al., 2019), en especial para aquellos que combinan sus ocupaciones entre formal e informal; estos, en su mayoría, podrían recibir su pago en establecimientos bancarios. Asimismo, no se observa una preferencia definida entre ambas fuentes de financiación en el caso de los vendedores ambulantes. O cu pa ci ón 70 %60 %40 % 50 %20 %10 % 30 %0 % 56 % 30 % 61 % 13 % 2 % 52 % 29 % 53 % 15 % 2 % 20 % 26 % 36 % 41 % 0 % Porcentaje de trabajadores informales Mecanismos informales Bancos Mecanismos cooperativos Compañías de financiamiento Otros establecimientos o programas ¿Cuáles fuetes de financiamiento utilizaria? Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores Figura 19. Consideración sobre el uso de las fuentes de financiamiento por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. En cuanto a los mecanismos cooperativos y otros establecimientos y programas, existe una mayor inclinación hacia estos por parte de los reci- cladores, y una notable aversión hacia los bancos. El hecho de que prefieran los mecanismos informales, podría deberse a un sesgo de autoexclusión, puesto que el 78 %, 68 % y 66 % de los recicladores, colaboradores de aplica- ciones móviles y vendedores ambulantes, respectivamente, no han acudido nunca a una entidad financiera. Al respecto, Osei-Assibey (2010) indica que CaraCterizando la informalidad 52  la autoexclusión financiera está asociada, en mayoría, a las dificultades para acceder al financiamiento y a los sesgos negativos hacia el uso del crédito, como al analfabetismo financiero. De igual manera, sugiere que los indivi- duos son inelásticos a la tasa de interés, dado que están más interesados en un acceso fácil y rápido a la financiación que en el costo de los préstamos. Aportes al sistema de salud y protección social por ocupación La figura 20 muestra que el 93 % de los trabajadores informales que se de sem- peñan como vendedores ambulantes o recicladores no realiza los aportes de ley, mientras que, en el caso de los colaboradores de aplicaciones móviles, lo hace el 68 % de ellos. Este resultado se debe, principalmente, a que el 20 % de los colaboradores de aplicaciones móviles tienen más de una ocupación y estas son una combinación entre empleos formales e informales; por lo tanto, hacen sus aportes al Sistema General de Seguridad Social con recursos ori- ginados de su actividad formal. El número de trabajadores informales que no realiza estos aportes de ley indica que estos estarán expuestos a una mayor vulnerabilidad cuando tengan edades avanzadas, en las cuales se dificulta más emplearse en el sector formal e incluso desempeñar una labor informal, y puede que no cuenten con los ingresos mínimos vitales necesarios para garantizar su bienestar y calidad de vida (Chen, 2009). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 68 % 93 % 93 % 32 % 7 % 7 % Aportes sociales por ocupación No Sí Figura 20. Aportes al sistema de salud y protección social por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. resultados 53 Bienestar por ocupación El análisis del bienestar de los trabajadores informales según su ocupación, realizado con el instrumento whoqol-bref, indica que el 69 % de los colabora- dores de aplicaciones móviles goza de una buena calidad de vida, versus el 57 % de los trabajadores informales de los otros grupos de comparación (figura 21). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 28 % 35 %5 % 7 % 35 % 45 % 24 % 11 % 11 % 47 % 46 % ¿Cómo calificaría su calidad de vida? Muy mala Mala Regular Buena Muy buena Figura 21. Calidad de vida por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. “ El 20 % de los colaboradores de aplicaciones móviles tienen más de una ocupación, y estas son una combinación entre empleos formales e informales; por lo tanto, hacen sus aportes al Sistema General de Seguridad Social con recursos originados de su actividad formal. CaraCterizando la informalidad 54  Asimismo, los colaboradores de aplicaciones móviles presentan una tendencia positiva y significativa respecto a su estado de salud. La figura 22 muestra que el 60 % de los usuarios de aplicaciones móviles están satisfechos con su salud. En cambio, solo el 32 % de los vendedores ambulantes y el 20 % de los recicladores expresan el mismo nivel de satisfacción. Estos resultados contrastan con los que se obtuvieron en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, en la cual se encontró que el 25 % de los individuos de Bogotá, D. C. y el departamento de Antioquia manifestaron que su estado de salud es muy bueno (dane, 2022c). Estas cifras son semejantes para los vendedores ambu- lantes y recicladores, pero diferentes para los colaboradores de aplicaciones móviles (incluso para aquellos que no tienen una combinación de ocupaciones formal e informal). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 9 % 19 %12 % 8 % 18 % 29 % 60 % 20 % 32 % 48 % 40 % ¿Cuán satisfecho esta con su salud? Muy mala Mala Regular Buena Muy buena Figura 22. Satisfacción de la salud por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. En la figura 23 se puede ver que el 68 % de los colaboradores de aplica- ciones móviles considera que el dolor físico que han experimentado nunca ha sido un impedimento para ejercer su labor. En el caso de los vendedores ambulantes y los recicladores, esta tendencia también es evidente, pero en menor proporción: 56 % y 44 %, respectivamente. Cabe resaltar que para el 20 % de los recicladores los dolores físicos o las enfermedades crónicas sí resultados 55 representan una barrera para ejecutar sus labores. Según la literatura relacio- nada con el tema, este aspecto se explica por: 1) exposición a contaminación y diferentes sustancias debido a su labor (Amuzu, 2018; Asibey et al., 2020), y 2) el acceso y la calidad de los servicios de salud (Berniell et al., 2021; Naicker et al., 2021). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 9 % 12 %44 % 17 % 12 % 16 % 5 %68 % 56 % 18 % 4 % 24 % 11 % ¿Hasta qué punto piensa que el dolor (físico) le impide hacer lo que necesita? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 23. ¿Hasta qué punto el dolor físico le impediría trabajar? Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. De esta manera, el 84 % de los colaboradores de aplicaciones móviles no requiere tratamiento médico, en comparación con el 72 % y el 68 % de los vendedores ambulantes y recicladores, respectivamente (figura 24). Esta diferencia se relaciona con el hecho de que los jóvenes (menores de 30 años) representan el 61 % de los colaboradores de aplicaciones móviles, mientras que en los otros dos grupos esta proporción es solo del 36 % y el 28 %. Sin embargo, existen otros factores que pueden afectar el nivel de salud de un individuo y llevar a la necesidad de un tratamiento médico, independien- temente de la edad. Los rangos etarios de los recicladores son semejantes a los que señalan Estrada et  al. (2017) en Cali, en los censos realizados entre 2013 y 2015, pero con una menor proporción entre los 26 y 60 años, y mayor entre los más jóvenes (menores de 26 años) y los de la tercera edad (mayores de 60). CaraCterizando la informalidad 56  O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 4 % 9 %51 % 9 % 14 % 7 % 4 % 4 % 84 % 63 % 19 % 4 % 17 % 10 % ¿En qué grado necesita un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 24. Necesidad de atención médica por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia En la figura 25 se evidencia que los recicladores (54 %) y vendedores ambulantes (55 %) tienen menor tendencia a disfrutar de la vida, en compara- ción con los colaboradores de aplicaciones móviles (70 %). Estos resultados pueden estar influenciados por la edad promedio de los distintos grupos de trabajadores informales; por ejemplo, los colaboradores de aplicaciones móviles suelen ser más jóvenes, lo que implica menos dificultades asociadas a edades mayores, como enfermedades crónicas o familias por mantener). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 23 % 22 %32 % 14 % 6 % 47 % 32 % 22 % 25 %6 % 35 % 12 % 20 % ¿Cuánto disfruta de la vida? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 25. Disfrute de la vida por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia resultados 57 Según el dane (2022c), la satisfacción con la vida en general de los individuos que residen en Bogotá y en el departamento de Antioquia recibió una calificación media de 4 sobre 5, lo cual sugiere que los recicladores (3,7) y los vendedores ambulantes (3,6) en la muestra tienen un goce de la vida inferior al promedio reportado por el dane. Al respecto, los recicladores son el grupo que menor tendencia tiene a encontrarle sentido a su vida (64 %), en comparación con los vendedores ambulantes (79 %) y los colaboradores de aplicaciones móviles (84 %), como se evidencia en la figura 26. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 20 % 32 %27 % 4 % 64 % 32 % 14 % 15 % 47 % 7 % 32 % ¿Hasta qué punto siente que su vida tiene sentido? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 26. Sentido a la vida por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia Esta tendencia se sostiene cuando se observa la capacidad de concentra- ción (figura 27), con la cual se evidencia la desventaja comparativa en contra de los recicladores, pues de estos solo un 54 % considera que tiene un buen desempeño. La seguridad que se percibe es uno de los aspectos con mayor similitud entre las diferentes ocupaciones, que se debe al hecho de que todas estas se desarrollan en las calles y hay exposición a problemas de inseguridad, conflic- tos, extorsión y accidentes. Aun así, en la figura 28 se observa una tendencia positiva mayor en el caso de los colaboradores de aplicaciones móviles (67 %) versus el 55 % de los otros grupos. CaraCterizando la informalidad 58  O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 28 % 25 %33 % 7 % 52 % 29 % 16 % 24 % 38 % 11 % 3 % 31 % ¿Cuál es su capacidad de concentración? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 27. Capacidad de concentración por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 24 % 32 %25 % 12 % 43 % 23 % 24 % 28 %4 % 32 % 19 % 6 % 24 % ¿Cuánta seguridad siente en su vida diaria? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 28. Sensación de seguridad por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia En términos de salud pública en el entorno, solo los colaboradores de aplicaciones móviles evidencian una tendencia positiva (59 %) respecto al ambiente físico a su alrededor. Por su parte, los vendedores ambulantes y los recicladores muestran determinado nivel de aversión al entorno, pues solo el 46 % y el 36 % considera que es saludable (figura 29). Al examinar si los trabajadores informales disponen de la energía suficiente para su vida diaria, se encontró que los colaboradores de aplicaciones móviles manifiestan una tendencia positiva más favorable, en comparación con las otras dos ocupaciones (85% versus el 72%, en promedio) (figura 30). resultados 59 O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 31 % 27 %27 %12 % 25% 15 % 28 % 9 % 29 % 33 %6 % 4 % 14 % 25 % 9 % 32 % ¿Cuánta seguridad siente en su vida diaria? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente Figura 29. Salubridad del entorno por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 54 % 24 %44 % 17 % 31 % 40 %7 % 36 % 26 % 13 % ¿Tiene energía suficiente para la vidad diaria? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente 5 % Figura 30. Sensación de vitalidad por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. En la figura 31 se puede observar que los recicladores son el grupo que menos acepta su apariencia física entre los trabajadores informales (66 %), mientras que los grupos de comparación muestran una tendencia positiva significativamente más alta (86 % en promedio). La revisión de los recursos de los que disponen los encuestados como se muestra en la figura 32 demuestra que, con la informalidad, a pesar de existir características y dimensiones diversas por ocupación, el ingreso disponible para suplir la necesidad de estas poblaciones es un problema principal. Así pues, es CaraCterizando la informalidad 60  O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 64 % 29 %37 % 13 % 25 % 35 %4 % 48 % 30 % 9 % ¿Es capaz de acepatar su apareencia física? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente 3 % Figura 31. Aceptación física por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 22 % 7 %37% 38 %8 % 28 % 13 %36 % 5 % 25 %8 % 33 %14 % ¿Tiene suficiente dinero para cubrir sus necesidades? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente 58 % Figura 32. Suficiencia de recursos por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. evidente que ningún grupo presenta una tendencia positiva, pero los que mejor se encuentran son, nuevamente, los colaboradores de aplicación móviles, ya que uno de cada dos individuos no cuenta con los recursos suficientes. En el caso de los grupos de comparación, la tendencia es más relevante, puesto que solo el 18 % de los vendedores ambulantes y el 10 % de los recicladores logra satisfacer sus necesidades. resultados 61 En cuanto al acceso a la información, a pesar de que representa un factor principal para los diferentes sectores de la economía, se muestra como un bien escaso en algunas ocupaciones informales más que en otras (figura 33). Por ejemplo, en el caso de los recicladores o los vendedores ambulantes, solo el 31 % y 45 % de estos tienen acceso a información necesaria, y otro grupo sí tiene una tendencia positiva al acceso a la información (67 %). O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 35 % 24 %36 % 18 % 32 % 7 % 21 % 30 %6 % 13 % 30 % 10 % 32 % ¿Dispone de la información que necesita para su vida diaria? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente 3 % Figura 33. Acceso a la información por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Si bien estas tres ocupaciones requieren determinado grado de desplaza- mientos (unas más que otras), este es otro factor que evidencia características heterogéneas significativas entre los grupos de comparación. La figura 34 indica que, a pesar de que hay tendencias favorables en cuanto a la capacidad de los desplazamientos, los recicladores —que en teoría recorren más distan- cias (entre los centros de acopio o chatarrerías y los diferentes puntos de la ciudad a los que se dirigen para recolectar material reciclable)— son los que más dificultades encuentran en sus desplazamientos: el 29 % de ellos indica que su capacidad de desplazarse es limitada o restringida. Después de revisar el nivel de satisfacción de diferentes aspectos de los trabajadores informales (figura 35), se encontró que los colaboradores de aplicaciones móviles manifiestan tener mayor habilidad para realizar sus actividades diarias (85 %) que los grupos de comparación (70 % en promedio). CaraCterizando la informalidad 62  O cu pa ci ón Colaboradores de aplicaciones móviles Recicladores Vendedores ambulantes 0 % 20 % 40 % 60 % 80 % 100 % Porcentaje de trabajadores informales 78 % 26 %26 % 35 %13 % 11 % 49 % 45 % 10 % ¿Es capaz de desplazarse de un lugar a otro? Nada Un poco Regular Bastante Extremadamente 3 % Figura 34. Capacidad de desplazamiento por ocupación Nota: recicladores: 330; vendedores ambulantes: 370; colaboradores de aplicaciones móviles: 370. Fuente: elaboración propia. Po rc en ta je d e tr ab aj ad or es in fo rm al es Colaboradores de aplicaciones móviles Vendedores ambulantes Recicladores 100 % 80 % 60 % 40 % 20 % 0 % 35 % 33 % 34 % 13 % 37 % 5 % 29 % 28 % 57 % 22 % Muy Insatisfecho Insatisfecho Regular Satisfecho Muy satisfecho Ocupación Satisfacción con su habilidad para realizar sus actividades de la vida diaria Figura 35. Satisfacción con las h