El trabajo sexual se ejerce en territorios denominados por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), como “zonas de tolerancia”, de acuerdo a lo estipulado en el Decreto 400 del 2001 y en el Decreto 188 de 2002, se define "zona de tolerancia" como lugares de usos catalogados para servicios de alto impacto, relacionados con la actividad sexual (servicios de diversión y esparcimiento), en los decretos se define la localización de las zonas de tolerancia y se reglamentan las condiciones para su funcionamiento.
La zona de tolerancia más amplía de Bogotá se ubica en la localidad de los Mártires, en el barrio Santa Fe, al ser la zona la sectorización de esta zona se representa en el mapa se realizó con base a información sumistrada por la Casa de Todas de la localidad de los Mártires.
En una encuesta del Observatorio de Género realizada a 2.758 personas que prestan servicios sexuales en establecimientos o en espacios públicos, arrojó como estimación que en la localidad de los Mátires se concentra el 21.4% de la población que realiza ASP. Como se revela en la investigación la migratorios de personas de otros países hacia Bogotá ha generado cambios en muchos aspectos de las dinámicas de las ASP. De acuerdo con Casa de Todas de la localidad de los Mártires se estima que el 60% de la población que presta estos servicios sexuales provenía de otros países (99,8% Venezuela).
En el aspecto relacionado con la vivienda de acuerdo a los resultados del estudio del Observatorio de Género se reconoce que la mitad de las personas nacionales (51.2%) vive en un apartamento, mientras que la mitad de las personas extranjeras (54%) vive en un cuarto dentro del establecimiento donde prestan los servicios sexuales.
En las entrevistas realizadas a trabajadoras sexuales, Casa de Todas, Secretaría Distrital de la Mujer y Policía Nacional se identificaron y categorizaron varios puntos clave para realizar la sectorización de la zona de tolerancia del barrio Santa Fe. A partir de lo consultado con las fuentes ya mencionadas se coincidio que los puntos de más conflicto físico y verbal son entre los corredores de la Avenida Caracas con calle 19 y calle 20 con carrera 16. En el mapa se idenfican estos puntos con el color púrpura, zona transgéro en la que se prestan los servicios sexuales en establecimientos y espacio público; color verde, trabajadoras sexuales colombianas que ejercen las Actividades Sexuales Pagadas en espacio público; color marrón, trabajadoras sexuales que prestan los servicios sexuales en el espacio público. Cabe aclarar, que cuando se menciona que las ASP se realizan en espacio público se hace referencia a la calle.
En terminos de dinamicas sociales entre trabajadoras sexuales venozolanas y colombianas.Las entrevistadas mencionan que en este sector de la zona de tolerancia existen fronteras invisibles entre la Avenida Caracas con calle 20 y la carrera 16 con calle 20. En estos sectores las riñas, asesinatos y maltrato son más comunes, pues no hay acuerdos de convivencia ni en las dinamicas laborales. El principal descontento de las trabajadoras sexuales colombianas son los precios por servicios que manejan las ciudadanas venezolas prestadoras de las ASP, pues es mucho menor a lo que se comúnmente se cobraba. El valor del servicio dependia del tipo de relación sexual, el precio básico de la penatración vaginal osilaba entre los 80 y 100 mil pesos colombianos, al llegar las ciudadanas venezolanas comenzarón a cobrar entre 20 y 50 mil pesos colombianos por todo tipo de relación sexual (penetración vaginal, anal y oral), en muchos casos incluían por el mismo precios otro tipo de peticiones y fetiches de los clientes.
Según Casa de Todas en la calle 22 con carrera 15 (punto color azul) hay presencia de hombres y menores de edad (niñas y niños) de nacionalidad colombiana y venezolana prestadores de las Actividades Sexuales Pagadas en establecimientos. En el punto color amarillo que se ubica entre la carrera 22A y la calle 16A se identifica la presencia de mujeres afrodecendientes colombianas y extranjeras que en establecimientos prestan servicios sexuales. En este sector los indices de violencias disminuyen, pues si bien existen diferencias generadas por precios y comportamientos sociales, no hay indicadores altos de conflictos físicos, verbales o psicológicos, esto según lo referenciado por trabajadoras sexuales.
Los puntos rojos representan lo que Casa de Todas llama "grandes corredores", esto hace referencia a los establecimientos de renombre y legalizados. Allí hay presencia de trabajadoras sexuales colombianas y venezolanas que conviven y realizas ASP en espacios compartidos. La Polícia Nacional y las trabajadoras sexuales informan que en esta zona sí se presentan casos de conflictos físicos (riñas) y verbales, pero no con frecuencia ni calificados como graves.
En la zona de tolerancia del barrio Santa Fe los principales factores que generan conflictos entre trabajadoras sexuales colombianas y venezolanas se dan por la diferencia de precios en relación al tipo de servicios sexuales prestados y por la dinámica que cada población utiliza para atraer a los clientes. Para conocer más acerca de las estrategias utilizadas por ambos grupos de trabajadoras sexuales (colombianas y venezolanas), el conflicto, diferencias y opiniones puede ver el documental "Migración en zona de tolerancia" disponible en la sección "Ellas", allí se presenta desde la voz de trabajadoras sexuales colombianas y venezolanas las dinamicas y transformaciones en la zona de tolerancia tras la llegada de ciudadadanas venezolanas al sector.
En estas fotografías se evidencia la cotidianidad en el barrio Santa Fe.
En todas las fotos se prioriza el cuidado de la identidad y la privacidad de las personas que aparecen allí, por esto se presentan las fotografías en baja resolución. Todas las fotos son de autoría propia.