La Doctrina de Seguridad Nacional ejerció una fuerte influencia en el gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964) y particularmente en el de Eduardo Frei Montalva (1964-1970. Su fracaso, sin embargo, se evidenció en el creciente sentimiento anti norteamericano provocado por la Guerra de Vietnam y una sociedad chilena cada vez más polarizada, con sectores populares que se dejaban seducir de manera creciente por las alternativas del proyecto político que prometía Salvador Allende.
En este contexto, la Nueva Canción Chilena con su rostro más visible Víctor Jara, se estableció como uno de los géneros musicales más populares entre jóvenes y adultos durante los sesenta: un sonido latinoamericano de raíz que abiertamente se oponía a la derecha dominante de la pasada década y se guiaba ideológicamente por la izquierda y todo el discurso detrás de la revolución enalteciendo figuras como la del Che Guevara y Fidel Castro. También denunciaba el derramamiento de sangre en la Guerra de Vietnam en sus canciones y fueron importantes con su respaldo a Salvador Allende y su partido de la Unidad Popular, el proyecto de corte socialista que respaldarían muchos de estos artistas.
De ahí que la Unidad Popular a cabeza de Salvador Allende y la Nueva Canción Chilena unieran fuerzas para crear slogans como “sin canciones no hay revolución”. Incluso el mismo Jara, junto a otros artistas del movimiento como Inti Illimani, Quilapayún y Ángel e Isabel Parra (hijos de la fallecida Violeta Parra) se pondrían en la tarea de mostrar las ideas al pueblo por medio de la música y acompañando a Allende a eventos políticos durante la contienda electoral en 1970. En medio de esto incluso lanzaron iniciativas como ‘Canto al programa’, un cancionero de Inti Illimani en donde se transformaron las propuestas del candidato en canciones jocosas y fáciles de entender.
‘Canto al Programa’ de Inti Illimani (1970)
Inti Illimani (1971)
Además del famoso Canto al programa, otras canciones importantes durante la campaña fueron “Vamos subiendo la cuesta” de Ángel Parra que hablaba de la necesidad de una izquierda unida para vencer a la derecha y “El alma llena de banderas” de Victor Jara, con la que le daba una voz de aliento a la clase pobre oprimida.
“Allí donde se oculta el criminal
tu nombre brinda al rico muchos nombres
El que quemó tus alas al volar
no apagará el fuego de los pobres”
Fragmento de “El alma llena de banderas” de Víctor Jara (1971)
Angel Parra (1973)
Isabel Parra y su hija (1973)
A esta lista de temas también se sumaron “El pueblo unido jamás será vencido” y “Venceremos”, los grandes himnos de campaña. Canciones dedicadas a la clase trabajadora chilena, con las que aprovecharon para ilustrar las iniciativas socialistas del gobierno Allende y su ideal de trabajar todos de la mano para lograr el avance social y económico del país.
La mujer de la patria también
Estudiantes, empleados, mineros
Cumpliremos con nuestro deber
Sembraremos las tierras de gloria
Socialista será el porvenir
Todos juntos haremos la historia
A cumplir, a cumplir, a cumplir”
Fragmento de “Venceremos” de Víctor Jara (1971)
Todo un esfuerzo por parte del movimiento de la Nueva Canción Chilena, que sería recompensado con la elección de Salvador Allende y el inicio del llamado gobierno de la Unidad Popular. Durante el gobierno de Allende, los representantes de esta música siguieron publicando temas constantemente con la idea de hacer parte de la transformación de Chile. De igual manera continuaron siendo vigilantes con la oposición de derecha, pero desde el humor y el sarcasmo en sus composiciones.
Quilapayún en concierto