Capítulo 5

El azul que resalta
en CORABASTOS

Manos jóvenes ayudan con el Banco de Alimentos para combatir el desperdicio alimentario.

Realizado por: Janeth Cujilema

Bogotá, con 8,2 millones de habitantes, aproximadamente, es la ciudad más poblada de Colombia y la urbe de la economía por las facilidades para crear empresas y los sinnúmeros de negocios que se tranzan a diario. En CORABASTOS, el flujo de comercio no para entre vendedores y compradores.

Por el pasillo de una de las 57 bodegas para venta y almacenamiento de alimentos se escuchan las distintas voces de los comerciantes gritando los precios de los productos tratando de atraer a sus clientes.

De entre los comerciantes y compradores aparece Daniel Romero, de 25 años de edad, con una camiseta manga larga color azul y una sonrisa en su rostro se dirige uno a uno a los comercios: “Buen día, soy del banco de alimentos, nos puede colaborar con alguna donación”.

Daniel es miembro del centro de acopio del Banco de Alimentos de Bogotá que tiene como misión recibir y trasladar de lunes a viernes los productos donados por los comerciantes. “Saber que estoy rescatando estos productos para alguien que lo necesita me llena mucho. El desperdicio de comida en la central es bastante, es necesario que las personas abran las puertas para ayudar, hoy por ti mañana por mí”, recalca Daniel.

En la jornada también participa Sara Neonato, colaboradora del banco, quien aprovecha y socializa el proyecto con los dueños de los negocios: "Buenos días conoce la labor del banco de alimentos, reciba este folleto y estas chocolatinas", expresa Sara tratando de captar la atención de los comerciantes.

Tras varias horas de recorrido, Daniel al igual que los otros voluntarios del banco distribuidos en las otras bodegas, se dirigen al centro de acopio para su descargo, clasificación y traslado hacia las instalaciones del banco, ubicado en la calle 19 con carrera 32.

Según Josefina Neonato, líder del centro de acopio, la idea de instalarse allí, en el 2016, surgió por los altos índices de productos que terminaban en los basureros por su no comercialización: "Son alrededor de 6 a 8 toneladas de alimentos que rescatamos a diario".

Realizado por: Janeth Cujilema

Una vez que los productos recolectados llegan al banco, un grupo de trabajadores con ayuda de unas balanzas descargan las canastillas y las llevan a su pesaje, para luego clasificar los alimentos y seguir con la siguiente fase que consiste en agrupar los productos para su entrega.

El índice de personas sin seguridad alimentaria no se puede reducir de la noche a la mañana, los gobiernos y organizaciones de desarrollo deben reforzar actividades que permitan a poblaciones vulnerables tener suficientes alimentos básicos que les proporcionen los nutrientes necesarios para una vida plenamente productiva.

Los bancos de alimentos, cuyo trabajo es reducir el hambre por medio de la recuperación de pérdidas y desperdicios, aportan de manera significativa a que millones de personas tengan alimentación.

El desarrollo del sector agrícola es indispensable mediante marcos normativos, inversiones, incentivos y alianzas estratégicas entre lo público y lo privado que generen una disminución de los porcentajes de pérdidas y desperdicios en la cadena alimentaria.

Además, no hay que dejar de lado la necesaria sensibilización en los consumidores al momento de seleccionar y comprar sus productos para que muchos de ellos no terminen en contenedores de basura, logrando que pequeñas acciones, generen grandes cambios.