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Embargo

Roles del equipo quirúrgico en la formación del perfusionista

Título de la revista
Autores
León Prieto, Yeimy Marcela
Ternera Reyes, Leila Janeth
Arévalo Galindo, Wilson Fabián

Fecha
2025-12-12

Directores
Olmos Vega, Francisco Manuel

ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Universidad del Rosario
Pontificia Universidad Javeriana. Facultad de Medicina


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Resumen
Introducción. La formación del perfusionista en cirugía cardiovascular se desarrolla en un entorno altamente especializado e interprofesional, donde convergen cirujanos, anestesiólogos, instrumentadoras, enfermeros y perfusionistas. Aunque la colaboración entre estos actores es esencial para la seguridad del paciente y la calidad asistencial, se conoce poco sobre cómo dichas interacciones contribuyen al aprendizaje del estudiante de perfusión dentro del quirófano. Métodos. Se realizó un estudio cualitativo basado en la Teoría Fundamentada Constructivista. Se llevaron a cabo 15 entrevistas semiestructuradas con cirujanos, anestesiólogos, instrumentadoras, enfermeros, perfusionistas docentes, estudiantes y egresados de un programa de especialización en perfusión. El análisis se desarrolló mediante codificación inicial, focalizada y teórica, con muestreo teórico y constante comparación. Resultados. Emergieron tres categorías principales: (1) Legitimación progresiva del estudiante a través del acompañamiento docente, mediada por la delegación gradual de responsabilidades y el desarrollo de confianza técnica y comunicativa; (2) Aceptación por parte del equipo interprofesional, en la que el estudiante transita de la periferia a una participación reconocida cuando demuestra preparación, iniciativa y criterio clínico; y (3) Barreras para la integración, relacionadas con jerarquías profesionales, comunicación desigual, vínculos interprofesionales superficiales y tensiones emocionales propias del entorno quirúrgico. Discusión. La formación del perfusionista no depende únicamente de la enseñanza técnica, sino de un proceso relacional y situado donde el reconocimiento del equipo y la seguridad emocional son determinantes para la participación legítima. Promover espacios de comunicación clara, estrategias de acompañamiento intencional y rotaciones interprofesionales significativas puede fortalecer la colaboración en el quirófano. Estos hallazgos invitan a repensar la formación clínica como una práctica social compartida más que como una adquisición individual de habilidades.
Abstract
Introduction. The training of perfusionists in cardiovascular surgery takes place in a highly specialized and interprofessional environment, where surgeons, anesthesiologists, scrub technicians, nurses, and perfusionists work together. Although collaboration among these professionals is essential for patient safety and quality of care, little is known about how these interactions contribute to the learning of perfusion students within the operating room. Methods. A qualitative study was conducted based on Constructivist Grounded Theory. Fifteen semi-structured interviews were carried out with surgeons, anesthesiologists, scrub technicians, nurses, teaching perfusionists, students, and graduates of a perfusion specialization program. Data analysis involved initial, focused, and theoretical coding, with theoretical sampling and constant comparison. Results. Three main categories emerged: (1) Progressive legitimation of the student through instructional mentoring, mediated by the gradual delegation of responsibilities and the development of technical and communicative trust; (2) Acceptance by the interprofessional team, in which the student moves from the periphery to recognized participation when demonstrating preparation, initiative, and clinical judgment; and (3) Barriers to integration, related to professional hierarchies, unequal communication, superficial interprofessional relationships, and emotional tensions inherent to the surgical environment. Discussion. Perfusionist training depends not only on technical instruction but also on a relational and situated process in which team recognition and emotional safety are key determinants of legitimate participation. Promoting spaces for clear communication, intentional mentoring strategies, and meaningful interprofessional rotations can strengthen collaboration in the operating room. These findings invite a rethinking of clinical training as a shared social practice rather than an individual acquisition of skills.
Palabras clave
Perfusión , Educación interprofesional , Equipo quirúrgico , Teoría fundamentada , Paisajes de práctica
Keywords
Perfusion , Interprofessional education , Surgical team , Grounded theory , Landscapes of practice
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