Colombia atraviesa por un momento coyuntural. La firma del Acuerdo de Paz con las FARC abre la puerta a un periodo que reta las emociones de víctimas, victimarios y sociedad en general. La salud mental de los excombatientes no ha tenido la relevancia que merece, de no convertirse en una prioridad la paz estable y duradera podría ser solo una ilusión.
Las enfermedades mentales causadas por el conflicto armado no discriminan. Militares, guerrilleros y paramilitares experimentan los mismos padecimientos, que fluctúan entre trastornos de ansiedad, aislamiento social, estrés postraumático y hasta suicidio.
Seguir leyendoSon las 9 de la mañana y este lunes en la sabana de Bogotá, el frío es más fuerte que de costumbre, a esta hora fuera del salón de clases de una casa campestre, se encuentran reunidos un grupo de 10 personas que leen diferentes libros para adolescentes. Su lectura es interrumpida de vez en cuando con algún comentario del clima, la pregunta del significado del espacio en una novela o la sonrisa pícara, entre alguno de ellos, que se asemeja a la que hace un niño de Colegio cuando trae una travesura entre manos.
Ninguna de estas personas es menor de edad y, sin embargo, el ambiente se siente cargado de la ilusión de un aula de segundo grado. Este pequeño círculo de sillas es no solo la reunión de personas de diferentes regiones del país, sino también de una historia de conflicto que todos los presentes han cargado en la espalda. A esta hora de la mañana, 10 excombatientes empiezan su día asistiendo a la clase de español del grupo de avanzados en el Hogar de Paz.
Seguir leyendo